miércoles, 29 de mayo de 2013

Declaración pública, sin enmienda.

Tengo millones -mentira, exagero- de planos por graficar y en cada coordenada hay un punto que lleva tu nombre, respiraciones espaciadas, aeróbicas -demasiada biología- y efímeras, como el fuego cuando se consume porque le falta oxígeno.

Debo dejar de escribirte -el profesor me está mirando feo- en clases, pero no puedo. Apareces en cada cátedra, como si cada hora académica dijera "tómame" y tu no te niegas.
Eres un tema recurrente en las páginas en blanco -y toda las esquinas, definitivamente- , hasta que comienzas a caminar sobre las líneas y el cuaderno de inglés ya no es de inglés, mientras que el reported speech es un zumbido en mis oídos.

I had been with you.
I have been with you.
I will be with you.

          ...

-En otras noticias- ¿Será que peleaste en waterloo? o, quizás, cargaste un fusil en la revolución de Julio. ¿Cuanto tiempo habrá transcurrido sin saberlo? Después, te diría que sería tu Nancy y tú, obviamente, mi Sid, pero la historia ya está trillada y eso de morir joven no me está cuadrando.
A veces, te veo en cada cónica, definiendo parábolas, graficando sus focos, su vértice; y claro, cada vez que Cortázar entra en escena, el capítulo 7 se hace un hilo en tu voz y me pierdo jugando al cíclope con tus perfectos ojos azules -como si pudiera parar de soñarlo...-

Ojalá el resto del mundo observara lo que yo veo en ti -Mentira, quiero ser egoísta, quiero tenerte en cada mínimo pensamiento que puedas firmar y regalarme, para guardarlo donde no se pueda perder, donde no se pueda borrar, donde besarte sea como ha sido hasta ahora: un choque  puntual de corrientes alternas, contínuas, paralelas...Un desastre nuclear, un tsunami sin mar, ni océano que choque contra la orilla. Una falta de nada, porque tú lo llenas todo...- Que tus ojos, sutiles, son mucho más que claros; son profundos, silentes y grandiosos -sobre todo cuando me miran y encuentran un punto donde enfocarse, sobre mi piel- ¿Que hay de tus muecas? una para cada ocasión, sobre todo a mitad de mis pésimos chistes. Ojalá el mundo supiera que tomarte de la mano es anclarse a la vida, negarse a morir con el tiempo, sentirse diminuto pero feliz, cuando la noche cae.

-Ojalá supieras que eres el participio de mi verbo, Miguel.
Si, Miguel, como Buonarroti, pero sin capilla sixtina, sin el Angel que rellene el resto.-

Mis temores se acumulan y esperan el momento de explotar, o ser neutralizados por tu presencia, tus "yo me quedo" que llenan el aire que respiro -Ay, que cursi-

No importa, yo seguiré esperando -¿Y que más, pues?- a ver si alguna de estas notas consigue tu respuesta -Aunque sean dos líneas, vale-...

Porque yo también quiero soñar.

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