Este no es otro estado en facebook de agradecimiento por un año más de dicha y bendiciones. No es, tampoco, una tarjeta de palabras bonitas para llevar. Hoy, ni siquiera, se termina el año, pero me da lo mismo. Quienes me conocen saben que no suelo seguir un orden consecuente para enumerar los días y que, mucho menos, soy capaz de recordar cuantos tiene cada mes (febrero, claramente, es una excepción). Así que decidí hacer mi recuento hoy, motivada por el sedentarismo organizado, promovido por días como éste, donde es socialmente aceptado el ser una carga sin sentido ni misión en la vida, un día donde comer sobras en cualquier horario es la norma (cosa que me encanta). Este año empezó sin resoluciones mágicas e imposibles de afrontar. No empecé con una dieta en mente, ni una lista de cosas por hacer (admito que, en ocasiones anteriores, era una especie de biblia que me prometía seguir al pie de la letra y siempre terminaba decepcionada). No quise ser más o menos, solo quise continuar...
Entradas
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
En ocasiones, el tedio de la semana , se convierte en el del mes y con el tiempo, termina por ser el del año. Las horas se transforman en cúmulos críticos de segundos, bombas de acción inmediata o, por el contrario, la definición pura de un espacio estático, inamovible, donde los relojes se derriten contigo y tú con ellos, buscando un escape.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Cada nuevo año escolar, desde primaria, llegaba el incómodo día en el que presentarse era la primera actividad de la mañana. Uno tras otro se iban presentando, hablando de su deporte favorito, la profesión que escogerían con opciones típicas de la ingenuidad que aún nos gobernaba, la edad que se sostenía en una sola mano. Mientras tanto, me mordía las uñas (mala costumbre que aún conservo desde mis primeros momentos de ansiedad), asimilando internamente el pánico que me producía escucharme y ser escuchada frente a un salón que, aunque conocía de memoria, me cercaba en mi propio y silente mundo de temores. Recuerdo que siempre decía mi nombre y mi edad, me gusta leer y con suerte me dejaban sentarme. En ocasiones, la maestra de turno prolongaba mi tortura con preguntas específicas que me arrancaban de mi zona de confort. Esto ha debido de crearme un trauma, no hay otra explicación. Mi capacidad para expresarme de forma oral continúa siendo la de aquella niña de primaria q...
26-10-2016
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Si me quedaban dudas respecto a la posición de la MUD en el conflicto actual, hoy las resolví por completo. La dirigencia opositora es una cúpula que disfruta de su posición de "oposición", que a diario aliena sus principios en pro de mantener los beneficios que sus cargos conllevan. ¿Qué estamos haciendo? Cada vez que se convoca a una movilización, termina -en el mejor de los casos- en una "bailoterapia" frustrada, una tarima llena de personas que ya cumplieron su ciclo pol ítico, repitiendo el mismo discurso gastado que ya no convence a nadie. Hoy vi a cientos y cientos de personas marcharse molestos, decepcionados, con un "no vuelvo más a la calle" en los labios, porque ya están cansados de que sea siempre lo mismo, de escuchar los mismos problemas y no encontrar una solución. Siempre hay un "anuncio importante", un comunicado que entregar en algún organismo internacional, el chiste de las mesas de diálogo...Mientras tanto, la gente que ...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Por tres horas fugaces, mi casa fue tu pecho ¿O fui yo la tuya? no sé, es difícil distinguir entre espacios que no existen más que alojados en pequeños momentos, porque hoy ya no estabas tú ni estaba yo, pero en mi mente tus brazos siguen aferrados a los míos y ese leve eco de tu voz cuando dijiste a veces creo que no te crees lo linda que eres ; y te conviertes de nuevo no solo en casa, sino en hogar, porque a veces creo que no crees lo bonito que es saberte cerca.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Desperté después de las 12. Probablemente han pasado años, al menos tres, desde la última vez que dormí hasta el mediodía. Me siento borracha de sueño, dopada entre los brazos de Morfeo. Si, Morfeo, el carajo que jode cuando no tiene que joder: me deja en vela tantas noches y luego simplemente no me permite despertar. Siempre el desequilibrio, la ausencia de un punto medio. Hace mucho no me pasa que despierto y te veo a mi lado, muriendo del calor pero conmigo; quejándote entre sueños de los mosquitos que se alimentan de tu sangre, de la humedad que pega la sábana a tu piel y de mis brazos, cerecita del pastel, que terminan de asfixiarte. Hoy pude dormir. No hubo madrugada en vela para recordarte, ni imágenes de ti, mucho menos una repetición sucesiva de las tantas veces que tus labios se convertían en mi lienzo. Solo desperté después de las 12, ya no más para extrañarte. Ahora solo te recuerdo como la bonita casualidad que me pintó y me dejó pintarle.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Busco y sostengo bloques, trozos de acero, hierro cualquiera con carbono variable, aleaciones al 0.08% vigas cargadas de espamos, historias increíbles sobre faros en medio de la nada sobre canciones que quise cantarte y me tragué en el proceso masticándolas, ahogándome con sus versos baratos digiriéndolas después del tercer replay de las tantas noches en que no te tuve pero eso ya lo sabes, claro, porque no estuviste. Bendita idiotez, razón suficiente para esperar tu regreso ese que nunca vendrá, porque jamás te marchaste. Las personas como tú nunca se marchan, nunca llegan, nunca esperan quedarse. Estrella fugaz de otra galaxia inalcanzable, fenómeno luminoso converge hacia el infinito. Entonces me construyo. Bloque tras bloque mentira, te miento. Por lo general termino bajo el material, como si mi nivel de despiste pudiera continuar trascendiendo actuando en mi contra, sepultándome bajo cientos de temores me diseño una coraza u...