Ojalá apagar la mente fuese tan sencillo como chasquear los dedos o llorar cuando no se debe; pero no, a parte de complicado, pareciese ser imposible. Ni durmiendo, se calla. Al contrario: el ruido se hace más fuerte, pero canto bajito para contrarrestarlo. Canto bajito para que los otros no sean capaz de escucharlo y no se vayan corriendo, porque al final del día no importa cuanto intentes dar lo mejor de ti a otros. Todos se van. El ruido es muy fuerte ¿Quién querría quedarse?
Crónicas de una Venezolana más.
Hoy, en clases de geografía económica, mi profesor estaba totalmente concentrado hablando sobre la industria del aluminio aquí, en Venezuela. Una charla magistral acerca de la labor de bauxiven, interalumina, alcasa y venalum. Los libros de texto, siempre tan maleables, con cifras que magnifican la labor exitosa y eliminan, por completo, todo rastro de las fallas, ignoran el retroceso del país y maquillan las verdades, para hacerlas más vistosas, mas consumibles. Todo público quiere ver una buena película ¿No? Bueno, es casi lo mismo. -¿Por qué le llamamos a esto socialismo? No sé, no me lo explico. Ni siquiera aún, luego de acorralar al docente y pedirle una explicación que fundamente su magnífica charla, supe comprenderlo. Yo, desde mi ignorancia y mi reducido conocimiento de la historia universal que vemos como cátedra en 8vo grado, supe que el marxismo, comunismo, socialismo y demás doctrinas de la misma índole, están guiadas (en teoría, léase bien) hacia un fin ético-s...
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