Por momentos
Dios de todo lo no bendito
lo prohibido
el "no se debe(...)".

Venerado tantos días
                                   -noches-
en el seno de una nada nuestra.
Siempre juntos en la barca de Caronte.

Vaciada por ti
llena de ti.
Consumidos como se consumen láminas de magnesio
entre destellos que todos admiran
entre fingir  y verdaderamente ser.

Bordes convergentes, sismo de tus huesos
tan de ti, tan escrita con tus dedos.
Descubierta,
tierra virgen
arrancaste mis sentidos

(...)

No hay pájaros que avisen
con su canto
que aún no hemos dormido.

No hay cuerpo con tu nombre sobre manos con mi estela,
tampoco cargas puntuales.

No queda ya una sola ninfa que imite nuestro ritmo,
jugando a creerse diosa entre tus brazos.



Templado al cien
Ahora, de otra cintura,
despiertas enamorado.
¿y yo? 
desecha hasta los huesos.

(...)

Río al que no tengo permitido navegar
topógrafo de otros senos,
acróbata de un nuevo sexo sin prisas.
Te extraño.

claro que te extraño

(...)

Busco dentro de mi las memorias que guardaste.
Aquella constelación que alcanzamos
                                                              sincronizados
en un recuerdo tardío.

Te extrañé, tanto como suelo quererte.

No pienso volver.

Comentarios

Entradas populares de este blog

A ti, que me regalaste todo