domingo, 28 de octubre de 2012

Il prend ma main et jamais ne me permets d'aller.

Un día, por azares del destino, nos topamos en una feria. Un intercambio gradual de abrazos, entre desconocidos.
Contadas palabras entre risas, un mundo irreal y fantasioso de superhéroes, ángeles  demonios y un poco más de la ciencia ficción. Me caíste bien y quiero creer que para ti, el sentimiento fue el mismo.
¿Recuerdas aquella noche, contando historias, anécdotas, salidas? De parte en parte, entregando recuerdos para compartirlos y caminar de la mano.
No se como explicarte esto sin caer en retóricas, pero tus ojos tienen ese brillo que se consigue solo en ciertos momentos específicos de la vida. Cuando cae el sol y el viento baja, la oscuridad se abre paso y allí estás tú, con tus grandes ojos verdes, detrás de un libro, indagando sobre tantas historias fascinantes que consiguen dejarte atadas a ellas, colgando de un hilo, lejos del mundo real, de todo problema, sin perturbaciones.
Admito mi incapacidad de querer con restricciones y tú, como buena confidente, lo sabes muy bien. Me dejo llevar por una corriente que no razona y caigo, por simples errores. Me he equivocado mil y un veces, quise sin deber hacerlo, amé con más corazón que motivos y fallé, como siempre, una vez más. 
Sabes todo cuanto ha pasado por mi mente y me disculpo, por hacerte cómplice de un desastre que no mereces.
Jamás creí qué, aquella noche, serías tú quien me consolara durante horas, en tus brazos, mientras lloraba como una chiquilla. Que estúpida fui, no hace falta recordarlo.
Hoy, te escribí porque recordé tus aspiraciones, tus sonrisas, tus abrazos, aquella compañía incondicional, tantos momentos donde el mundo no significaba nada para nuestras locuras...Y hoy, ya no más. No estoy, no estás. Nos perdimos. 
Lamento ser yo quien deba darle nombre a los errores de momentos, pero alguien debe llevarse el trabajo sucio ¿No?
Allí están, tus ojos esmeralda, en una linda foto. Un gatito, quizás. Sonrío. Quizás tenga la posibilidad de abrazarte una vez más, como en los viejos tiempos. 

viernes, 26 de octubre de 2012

Jaula de cristal.

¿Por qué armar una casa artificial para un ave que solo quiere ser libre? Cientos de lugares para visitar, si lo deseaba.

¿Por qué obligarlo a doblegarse ante un destino cruel, privándolo de lo único que importa? Su amor propio, sus alas sin cortes, sin justificaciones para sus deseos, aspiraciones.

Aquella ave, termina siendo una deformación de su concepto, un cambio en su definición. Olvida volar, sentir el viento en sus alas; altas cumbres, pequeñas cornisas. Se transformó en un ser coartado, cohibido, triste y esclavo de un destino que no merece. Egoísmo y caprichos injustificados, que otros quieren tildar de "amor". Un amor enfermo e imposible, puesto que amar implica libertad entre tú y aquél ave que quiere emanciparse, lleno de osadía y ganas de descubrir; No un camino lleno de baches, errores tapados con promesas y una casa artificial, donde le mantienes cautivo, en una condena unilateral y sin derecho a respirar, una vez más, el aíre bajo su propio albedrío.

jueves, 25 de octubre de 2012

anima, vita e tutto ciò.

Comprendes el vacío cuando lo tocas con cada nervio de tu cuerpo, con cada fibra de tu mente; cuando de sentimientos se va tratando.
Si tan solo entendieras qué, detrás de cada pensamiento, hay una neurona trabajando, para darle vida. Más allá de ti, el mundo es una caja inmensa que aspiras conocer, respirar, palpar, vivir; una vía para el cáos o la bondad, la felicidad o mera desdicha, un paso o el estanque. La vida y la muerte, espectadoras silentes de una lucha de ideales entre tú; el que eres y el que fuiste, el que serás; el qué, en el pasado, decidió sentir más que un simple respiro, una simple existencia. Tú, queriendo más de un universo que no entiendes, que no razonas, y sin embargo, sigues atado a él, para conseguir respuestas qué, probablemente, nunca encuentres.
Entonces, te dispones a observar una vez más, abriendo despacio tus ojos, cual puerta de tu alma, en silencio, sin victorias, y te encuentras con la realidad. No hay nada, solo una ausencia de ti.

lunes, 22 de octubre de 2012

Acuerdo.

Sonreíste, porque me viste suspirar por lo bajo, mientras disimulaba el hecho de estar mirándote de reojo, como de pequeños.

Me has visto escribir, desde siempre, cuando era menos complicado conjugar verbos afectivos y nombrar aquellas cosquillas que me hiciste sentir, en aquél momento. Estoy dispuesta a conquistarte de a poquito, por lo bajo, con caricias momentáneas qué, quizás, ni siquiera sientas, porque jamás me atrevería a que esto se escapara de simples letras. No, nunca.

Te beso, cada vez que te escribo. Y, como si de la inexistencia del resto del mundo se tratara, te lo digo aquí, sin pena.

Fabricaré, de ser necesario, una noche bajo las estrellas, solo para ti. Una cama de sonrisas, donde convertir tu piel en una almohada, tus besos en una sábana y nuestras ganas, para vivir. Después de tanto, al despertar, se que seguirás soñando con un mundo nuevo de sonrisas, donde caminemos bajo el mismo cielo,   compartiendo metas, de vez en cuando. Quiero pedirte disculpas, desde ahora, por ser esa brisa de libertad que no se encierra, bajo ningún motivo, en ningún momento. Tendrás que lidiar con mis impulsos, mis escapes, mis perdidas por un día o dos. No te preocupes, siempre estaré pensando en ti, aunque tenga una naturaleza tan volátil. Lo prometo. También se que deberé aprender a soportar ciertas conductas, aquellas miradas, manejar las palabras para evitar una discusión, pero ¡Es que a veces son necesarias! por el simple hecho de verte molestar y poder calmarte con una dosis de amor, mucho más grande que tu rabia.
Te escribo y aún no te encuentro, lo sé. Pero, ¿Qué importa? Se que estarás allí, tarde o temprano. Si aceptas venir, te dejo parte de mi en cada beso, anexando una sonrisa cada vez que la requieras. Ya sabes, de común acuerdo. Firma si te complace. De ser lo contrario, avísame y acordamos nuevas condiciones; ya sabes, para querernos.

lunes, 15 de octubre de 2012

18.262 días y otras tantas miles de noches.

Un vaso de whisky acabado por la histeria, el calor, la falta de hielo. Unas manos agrietadas por el tiempo, las malas jugadas, los viejos recuerdos. Tantas veces recorrieron aquel mismo cuerpo, para memorizarlo cual cartógrafo, dueño de cada rincón inhóspito y exuberante de su anatomía. Ahora, esas manos exploradoras, solo viven de añoranzas. Sus dedos, cargados de pequeñas y finas arrugas siguen imaginando aquel firmamento; aquella firmeza qué, solo ella, podía poseer. 

Hasta el tiempo mismo está cansado de pasar. 

Mucho antes de saberla suya, la idealizó. La hizo parte de un circo de beldades, de un mundo maravilloso. Miles de motivos para amarla y otros tantos para darle vuelo a la imaginación y a los momentos, vividos y por vivir, sin tan siquiera declararle todo lo que pasaba por su mente ¿Y por qué no? También su corazón. 

No se como continuar, porque lo más extraño y complicado del amor es colocarle parámetros, cargarlo de definiciones, adjudicarle un sentido. 
No quiero ser yo quién, en un arrebato de nostalgia, trate de darle un título a esto, tan abstracto y emotivo, como lo es el amor, la vida misma, tus caricias, los recuerdos. 

Y el tiempo, como nunca antes, se detuvo.

El whisky pasó como su vida, entre sorbos de arrebato y calma; amor y desaciertos. Jamás pudo volver a tenerla como en aquel entonces, cuando "amarla" era tan sencillo como deletrear tan ensordecedora palabra. Jamás pudo volver a reposar en su firmamento, pues poco a poco, pasó a ser parte de ese hielo que se esfuma entre el alcohol y cada charla. Jamás pudo abrazarse a sus motivos para continuar en esta lucha constante, en este infierno de pasiones.

Dejó su vaso, siguió sus sueños y decidió reposar junto a ella, con un "Quizás..." en los labios. Para ella, por tantas cosas por decir, momentos por vivir, caricias por entregar. Y allí se quedó, sin nada más que el desconcierto. 

domingo, 7 de octubre de 2012

Para un país que no descansa, ni aunque el tiempo venga en contra.


Hoy, la Venezuela que conozco, está llorando.

Te hablo a ti, que despierta todos los días en plena madrugada, para trabajar y estudiar, luchando por algo más que el conformismo. A ti, que sabes lo que significa vivir de un sueldo mínimo con niveles de inflación que rayan en lo absurdo. A ti, que estás cansado de vivir en una burbuja de odio, mediocridad y una fachada de inclusión.

Antes que nada, me hago totalmente responsable de mis palabras, mis pensamientos.

Por otro lado, hay una Venezuela que vive en una realidad alterna. ¿Como es posible ignorar el proceso de decadencia en el que nos sumimos? Es una realidad latente ¿Como no pueden verlo?
Yo hablo por todas esas madres de la patria que tienen que ver morir a sus hijos, esposos, sobrinos, ahijados, a causa de una delincuencia imparable, en cada barrio de nuestro país.
¿Que hay del hombre, aquel padre de familia que lucha por darle un futuro a sus hijos y ni siquiera puede llegar a fin de mes?
El socialismo se define como un sistema de organización social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la progresiva desaparición de las clases sociales"
Pero, ¿Es eso lo que conocemos como socialismo en nuestro país? Aquí se excluye a cualquier otra persona que vaya en contra de la tendencia. ¿Es eso inclusión?
Ya estoy cansada de debatir con argumentos que la gente pisotea, pues ven al presidente como un mesías. ¿Por qué idolatrar a un político? Es su trabajo dar vivienda a cada venezolano, no es un regalo. Es su trabajo velar por el país y claramente, en 14 años de gestión, no ha logrado el cometido como debería. Y no, no le estoy quitando méritos, pero luego de 3 periodos presidenciales, nuestro país se hunde cada día más, en un pozo que no ve salida.

No se ustedes, pero yo me comprometo a seguir luchando por mi país, cada día, cada hora. ¡Nadie va a silenciar a un pueblo que pide cambio!

Una vez, Simón Bolívar dijo: "Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción" y creo que esta frase no necesita mayor explicación.
Aquí necesitamos una revolución de pensamiento, de ideas, de cultura ¡No de armas!
No dejemos que un discurso de odio separe nuestros ideales. Venezuela merece algo mejor y para lograrlo, más que un nuevo presidente, necesitamos un cambio, una vía para aprender más de la historia del país y decidir que queremos hacer con él. Basta de hablar de un pasado que no aporta nada a nuestro presente. Ni 4ta República ni este estanque al que llaman "revolución", aquí necesitamos un futuro que aporte ideas y nos saque del tercer mundo. Señores, somos un país rico en petróleo y podemos sembrarlo de ideas, movilizarlo con una economía que beneficie a cada uno de los venezolanos. Un pueblo que está cansado de morir en hospitales por falta de insumos, mientras se regalan recursos en el extranjero. Un pueblo que está cansado de vivir en una ideología que no aporta lo necesario para nuestro país. Un pueblo que grita y lucha sin necesidad de llegar a a violencia.
Venezuela, te hablo a ti. Abre los ojos. A ti, que no pudiste votar en estas elecciones, y te quedaste pensando en como ayudar a tu patria. A ti, que podrás votar en el 2019 y decirle al pueblo todo lo que callas. A ti, que viajaste, sin importar las barreras, para darle vida a tu país. A ti, que no vas a sentirte derrotado.

Justificar muertes bajo el concepto de una "revolución" es de cobardes.
Como dijo, Georges Bernanos,un gran letrado francés al que admiro mucho: "El primer signo de corrupción en una sociedad que todavía está viva es "el fin justifica los medios".

Aquí no hay un color político, no hay división, no hay un discurso excluyente. Sin violencia, sin odio. Aquí hay un pueblo que vive y que siente, sabiendo que hoy, nada se ha perdido. Un pueblo que despertará el día de mañana aún con más ganas de luchar y echar pa' lante, con la misma jocosidad que nos caracteriza. Un pueblo que esperará paciente y no se dejará amedrentar...

Un pueblo que ama a su patria, sin restricciones.

viernes, 5 de octubre de 2012

Ayer, llegué a este rincón de mis recuerdos. Aún sigo intentando encontrar una justificación para mis actos, mi partida; pero solo hay una razón y es mi incapacidad para seguir viviendo de migajas de sonrisas, mentiras justificadas para el bienestar de un 3ero y la ausencia de intuición o sentido común, para alejarme de tanta muerte hacia mi misma, estando a tu lado.
Me dispuse a darle un alto a la fatiga que me causa la sumisión de un pasado impuesto, por capricho de un destino febril y esperanzado en un "tu y yo"; y es que en este caso la etimología del amor se equivocó, pues ya no somos solo dos en este enredo, aunque no estoy segura si algún día realmente lo fuimos o fue una simple suposición que adopté, para evitarme tantos lamentos qué, hoy en día, me acompañan. Son ellos, están aquí, susurrando a través del eco callado, todas esas palabras que no dijimos, para salvarnos de una despedida definitiva capaz de destrozarnos más, mucho más, de lo que fueron capaces las mentiras.