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Mostrando entradas de noviembre, 2012

"...Un encuentro sin chocar y sin exasperarse"

29/11/2012. Me cansé de escribir como si de negar tu existencia se tratara. Me estás leyendo, no finjas más. Hoy, me dio la gana de admitir lo mucho qué, desde siempre, me has gustado. Me estoy riendo, estoy llorando, volando, lo que sea, por ti. ¡Que tonto! Esta cursilería que solo soy capaz de escribirte en un estado de ebriedad emocional. 
Déjame, tonto. 
¿Será que nos escondemos y huimos por un rato? Hablamos de Bukowski, si te place, o mejor aún ¡Hablamos de nada!  Aunque, según él, "Si un escritor abandona la creación, está muerto".y yo, no quiero morir sin decir que escribo, aunque carezca de talento y esta retahíla no llegue a nada. 
Ni un montón de buenas hipótesis cambiarían la realidad de la situación. La tierra gira, el sol existe y nosotros somos simples peones en un tablero inexistente y ficticio. ¿Para que etiquetarlo? De nada sirve jugar un juego que todos juegan, sin conocimiento. Salte del tablero y busca tu propio reino. Luego, si qu…

Mezzo secolo e un ricordo.

Abre la puerta, camina unos cuantos pasos, ahogado, como quién no quiere llegar y afrontar lo que está allí, esperando por él. Y no hay nada. Nadie espera por él.
Coloca todo el peso de una vida en la mesa y se sienta. Medita. Uno, dos, tres minutos. Abre los ojos y sigue allí, como al principio, como siempre: solo. 
Una taza de café y el aroma inunda la habitación. Lo aspira y lo deleita, como se disfrutan los placeres efímeros de la vida.
Una gota resbala por la taza y, como un pequeño torrente de tristeza se resbala, cual sus lágrimas, por su mentón. Tantas preguntas y solo una taza de café, incapaz de responder a dicha interpelación. La curiosidad lo inunda y hace que sucumba ante la adicción dañina de recordar momentos felices, cuando la nostalgia le corta, cual cuchillo, parte de su alma. 
Vivió como quien vive una aventura de verano, tras momentos de éxtasis absoluto, saboreando minuto tras minuto la vida que deseó, como si cada placer pudiera ser capaz de llenar el vacío en el…
Quizás, estoy perdiendo el tiempo en buscar una solución, sin tener el problema.

Retórica y dialéctica.

Un suplicio que comenzaba donde la alegría de aquél, su momentáneo estado de celos, rozaba con lo absurdo. Se tejió una mortaja y decidió enterrarse en vida, dándole una solución errada a un problema delimitado, con sus errores y justas tildes, sobre todo adjetivo descriptivo utilizado, como necesidad, en sus oraciones. La incógnita no estaba en la pregunta, sino en el desafío qué, alguien tan idealista, encontraba en la realidad.
¡Pero cuanta gallardía! Un simple cobarde más, entrelazado en otra mentira heroica. 
Fuiste sondeado hasta lo más profundo de tu peroración , pero no convenciste a los presentes. Un cardenal más para la larga lista que hace eco en tu piel, sutil, parda, mestiza; yendo en contra de toda lógica, puesto que en ti, las palabras, cuestionan no solo tu conciencia; sino qué, además, esclavizan a tu piel. 
¿Para qué decidir vivir en un patíbulo? Sal de allí, olvida la vindicta fallida. ¿Recuerdas a Zenón de Citio? Retoma ese estoicismo del periodo helenístico y conv…

¿Para qué tantos besos? Si, al fin y al cabo, no sabes amar.

Un momento, para recordar que existes;
sin ataduras.

Dos recuerdos, sumados a una cuenta inagotable.

Tres minutos, como aquél día, para volar;
como si pudiera olvidarse.

Cuatro tiempos, para tocar la melodía que tanto disfrutaste; cada compás,
aprendiendo de tus silencios.

Olvida la estructura y las formalidades para escribir tantos deseos inútiles;
hazme caso. Déjate llevar.

Cinco vidas, insuficientes para estas inmensas ganas de sonreír;
contra todo y nada más.

Seis caricias sin malicia, con conciencia del placer y lo inevitable de las palabras entre tanta hilaridad.
Tú, vida; y yo, un aditivo más.

Siete días, para amar lo que olvidaste ayer y lo que querrás mañana. Hoy ¡Sin tiempo! pero ama.

Ocho, por si hacen falta 24 horas más, un suspiro; o, quizás, volar.

Nueve espacios; cosmos y estrellas fugaces. Deseos, ilusiones, anhelos, esperanzas o nada; pero junto al viento mismo, sin limitaciones.

Un diez desconocido, para que inventes todo cuanto crees imposible de alcanzar, poseer, v…