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Mostrando entradas de agosto, 2013
Y me enamoré tanto del amor, que cada vez que pasaba de página, todo era gris, como el agua que pisamos con el té entre las manos, ya sin sol.

Paraísos terrenales: Literatura atemporal.

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Hoy no quiero hablar de derivadas ni límites laterales.
Salir de la universidad y descubrir la Caracas detrás de la desidia, es asombroso. Caminar por sus calles y no ver solo problemas, sino posibles soluciones, es un pequeño placer de la vida que todos terminamos por ignorar.
¿Como no sentirte en casa si los libros ganan el espacio? Esconderse en la pulpería y caminar entre Tolstoi, tratadados filosóficos, Süskind o tomos y tomos de la revolución francesa, no es más que respirar todo el aire que has ignorado por desconocimiento, no es más que sumergirse en todo cuanto deseaste sin saber que existía. El paraíso terrenal para cualquier amante de los libros antiguos, carcomidos por el tiempo, con ese característico olor a distancia y tiempo inexistentes, errantes, perfectos, a lluvia y pavimento mojado, años '50, Montmartre...Solo vida.

Amé cada partícula de polvo que se depositaba sobre el tiempo, porque allí no entras buscando un libro...En cambio, el libro te busca, te encuentra…

¿Información o deformación?

Suelo ser de esas personas que leen absolutamente todo lo que encuentran.

Hoy, llegó a mis manos un ejemplar de "Ciudad CCS", un diario cuyo eslogan es revolución a diario. Su distribución es gratuita y hace 4 años que está en circulación. Al ver su portada, tuve un buen sabor de boca: ninguna muerte estaba reseñada en ella. -Increíble, pensé.

Visualizar sus páginas es vivir en una Caracas utópica, donde las obras desplazan cualquier intento de anti-patria, de tiranía oligarca, derecha fascista. El concepto de una Gran Caracas tan transparente como se plantea, es simplemente ilusorio, placentero. A mi me compraría, si no fuera porque a diario recorro esas mismas calles y se qué, la realidad se basa en una ambientación totalmente distinta.

El hecho de vivir en un paralelismo es tan común qué, por defecto, terminamos aceptándolo.

¡Ah, si! Además, una edición de "Epale CCS", me hizo replantearme el concepto de periodismo que manejamos hoy en día en nuestro país...

Una…
Lo malo de escribirle al amor es qué, en cada coma que enfatizas, abres una brecha en el cielo y nunca más vuelves a verlo igual.

Cronología 1.5 (léanse los apartados anteriores, sin el nudo en la garganta).

Ya no te falto y el maldito viento se empeña en traer tu nombre.
Al resumir las cuentas, cientos de silencios no cuadran. Se agrupan y forman un bloque de indiferencia. ¿Por qué un vacío? Si está lleno de nada...Solo otro absurdo que no puedo comprobar.

Soy mala con los argumentos, así que solo puedo decirte: "no cuadran". No me preguntes por qué, ellos solo existen para evitar que siga diciendo estupideces, regalarte unos segundos de calma, preceder una gran intervención o hacer que descanses un poco de mi y mis eternas retahílas.

Son solo silencios. ¿Cómo podría explicártelo?

De tanto recoger migajas, el cielo ya no es igual.
8:08
8 de Agosto.
8 veces aquél 8.
Luego, tú.

Crónica.

Y como sé que ya no existo; porque me lanzaste al viento, como de niño hacías con las cometas, me atrevo a nombrarte. Solo por eso, puesto que la cobardía me reprime.
Ha pasado poco menos de una semana, o medio siglo en cuatro cuartos de hora, y aunque prometiste no olvidarme, me perdiste donde dejas lo que no valoras, los taquitos de papel que no lanzaste en la primaria y los malos besos que quisiste dejar de saborear. Nada tiene de malo este lugar. El sol sigue tocando las canciones que dejaste de escuchar, porque al repetirlas tanto, te cansaron.

    Mi vientre está lleno de mariposas, pero no las dejaste tú. El viento, como la sequía, también sabe quemar...Y ellas, impacientes, solo buscaron refugiarse.
No puedo verlas, pero puedo sentir sus colores. Son tan fuertes como para imaginar como se verían, si pudiera acercarme a ellas y exponerlas, cual cristales, en un pequeño pedestal. Agitan sus alas, pero ya no intentan escapar. Se acostumbraron a su jaula, su rutina...Así como…
Por alguna extraña razón, siempre estoy alejada de lo tangible, lo necesario, lo productivo.
No quiero verme obligada a rendir cuentas por una actitud tan natural. Allá ustedes, incapaces de percibir una porción de amor, y sus consecuencias, en cada vacío.
Allá la vida, que se les escapa.