martes, 24 de abril de 2012

No es que no quiera estudiar física. No, no es eso. El problema está en el hecho de tener que estudiar lanzamientos, fórmulas, despejes, velocidades reales, desplazamientos, tiempos absurdos, de vuelo, de nada, cuando solo me importa cerrar los ojos y calcular la longitud de tu sonrisa, la velocidad de tu voz, de tus tiempos, tus miradas.
De todo lo que tú, pequeño absurdo, significas en mi vida.

Bah, necesito una dosis de realidad.

lunes, 23 de abril de 2012

¿Ésto de tropezarse con la misma piedra tendrá un límite o es un número indeterminado?

Alto nivel de sentimentalismo. Por favor, abstenerse.

Ese instante perfecto en el cual puedes demostrar que tú, ese pequeño desastre, también puedes subirte a un escenario, poner lo mejor de ti y llegar lejos. Muy lejos.
Bueno, nada, éstas son unas simples líneas de agradecimiento a esas personas que hoy estuvieron a mi lado, apoyándome, sonriéndome, tomando mi mano, haciéndome sentir un poco más viva...Si, aunque suene exagerado.
Gracias, amigas, porque sin ustedes, jamás habría comprendido el verdadero significado de éste concurso, que mucho más allá de demostrar la belleza física que podamos poseer, nos abre los ojos del entendimiento, del alma, de nuestro espíritu.
Aparte de todo ésto, quiero agradecer a una persona que estuvo mirándome todo el tiempo, sonriendo divertido, quizás hasta con cierta pena y una gran emoción. Caminó conmigo, tomó mi mano y me empujó aún y cuando me comían los nervios. Gracias, papá.
A mi mamá, por soportar mis rabietas nerviosas, mis quejas y a mi, como desastre. No importa. Por cierto, mamá,  a ti que me estás stalkeando, te amo.
A Dios, por no tildarme de insistente, desconfiada y loca. Bueno, Él nunca lo haría, pero sería compresible que lo intentara.

¡Ah si! Por cierto, ustedes completan mi mundo.

sábado, 21 de abril de 2012

Adverbio de duda.

Quizás algún día acepte toda ésta locura social, llena de parámetros, mediocridad y falta de principios.
Quizás deje de pensar que las cosas eternas duran un segundo nada más.
Quizás, deje de utilizar tanto éste adverbio.
Quizás, solo quizás.
Cada vez que escucho hablando a alguien sobre "Tres metros sobre el cielo", callo y presto atención a sus palabras, las saboreo, las digiero y luego me queda un amargo sabor.
¿Por qué cuesta tanto entender que no es otra simple historia de amor?
Quizás soy una desalmada que simplemente piensa que un final feliz es fácil de escribir, de exponer, de llevarlo al mundo y decirle "vive, dura. Ustedes pueden". Aunque, puede que simplemente sea realista.

"I o E te tre metri sopra il cielo", así reza el título de éste libro qué, a pesar de tener tanta fama en su adaptación al cine español, no muchas personas lo conocen. 
Y si, tiene su versión en el cine italiano, también. 
Como decía, éste libro de Federico Moccia, llegó a mis manos gracias a un torrent (Bendita tecnología) y quemé mis retinas leyéndolo, una, dos, tres, siete horas. Un día, otro, listo. Acabado. Me encantó, por lo realista, por lo vivido, por la narración tan detallista de cada escena, cada respiro, cada aroma, un movimiento de cabello, aquella sonrisa. La vida en 390 páginas, detallada a cada paso, un segundo, quizás dos.
Si, fue bueno.
La chica buena que se "enamora" del chico malo, el clásico cliché que tanto odio, pero debo admitir que aquí fue diferente y es a donde quería llegar.
Desde mi punto de vista, ella no se enamora de él y ésto cambia todo. Esa relación enfermiza donde no se puede aceptar al otro tal y como es, porque intentamos y pretendemos a toda costa que esa persona sea capaz de cambiar todo lo que ha sido hasta entonces por acatarse a caprichos que quizás, en un momento, quiso complacer.
Exactamente eso, ser ese juguete que alguien más quiso poseer, disfrutar, vivir y luego desechar, porque no pudo funcionar más allá, simplemente porque no podía vivir una vida que no le correspondía.
Con ésto no quiero decir que no lo quiso. Se trata de detenerse cinco minutos y pensar en la diferencia entre querer, amar y sentir una leve obsesión hacia aquello que nos prohíben.

Es básico y duele.

Un libro más, la misma historia, mismos personajes. "Ho voglia di te". Todos quejándose de que ambos protagonistas (los ya nombrados) no quedan juntos, dejan de amarse, se separan. Se acabó. Fin. ¿Por qué somos tan egoístas? o peor aún ¿Por qué no podemos aceptar que la vida sigue? No es fácil, pero no es válido atarse a ilusiones de momentos.
Él se enamora de alguien que es capaz de aceptarlo y amarlo por quien es, por lo que hace, por lo que vive.
Ella se casa con alguien por mero compromiso social, por disciplina absurda, por mediocridad, por falta de amor.

Claramente alguien anda mal en toda ésta situación y no es precisamente el que todos consideran como un desastre. Y no, no pienso que sea una clásica historia de amor.
Ésto es lo que pasa a diario: El "amor" que todos dicen sentir en contra de los prejuicios que mueven sus impulsos.

Oh si, duele. 

viernes, 20 de abril de 2012

Comienzas a tener fe en la humanidad, cuando sabes que allí, afuera, en cualquier parte de esta vastedad que llamamos mundo, alguien está leyendo a Cortázar.

"Siempre fuiste un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de ti.."

Cortázar, jamás dejarás de moverme el piso, la existencia, la conciencia y las ganas de leer hasta que consiga escribir una milésima parte de lo que una frase tuya ha sido y será.

jueves, 19 de abril de 2012

¿Cerebro o un par de piernas? Quizás un poco de ambas.

Son las 09:04 pm de un jueves que parece domingo (¿Como no parecerlo? es feriado).

Everybody at the party. Shouldn't worry if I'm there.Si, The Strokes se escapa de mis cornetas.

Estoy pensando en las burlas, las risas, los secretos dichos de oído en oído, con gracia, sin excusas.
Palabras flotando en el salón, en una calle. No, mejor, en la avenida. Casa, colegio, salón, aquel pupitre, aquella sonrisa. No, la vida.

Si, yo también quisiera correr cuando las escucho, pero prefiero quedarme y esperar. Aguantar media hora más, o quizás menos, se hace insoportable, más vale la pena saber que tus oídos permanecen sordos a semejantes burlas sin argumento, sin motivos sólidos.
¿Voy muy deprisa? Lo siento, hoy no tengo ganas de correr, mucho menos de esconderme.

Aprendí a pensar antes de poder subirme a unos tacones e intentar comerme el mundo, quizás allí está mi error o lo que yo, en lo personal, considero mi fortuna.

Se vale un mundo diferente, sin tantas críticas destructivas, sin prejuicios...Lamentablemente, ese cambio está limitado para aquellos a los que les faltan las ganas de pensar más allá de la crítica destructiva.

Como dijo Einstein:  ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Eso fue todo.
"El amor es sufrido, es benigno;el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta"

1era carta del apóstol San Pablo a los corintios, específicamente el capítulo 13.

Así, estaba buscándole un significado al amor como valor moral, motivo de existencia, no como una palabra alejada de su propósito firme y original.
Luego, me encontré con ese pasaje bíblico, que mucho más que abrirme los ojos, me dio mil y un respuestas en tan solo cinco líneas perfectamente plasmadas.

Nadie jamás sabrá amar, hasta no poder comprender que el mundo necesita de ese sentimiento que todos dicen conocer hasta un punto desquiciado, absurdo, mentiroso, falso, sin argumentos. Pero allí, se resume el origen, la historia y el destino de ese camino de vida que todos deberíamos aprender a tomar.

miércoles, 18 de abril de 2012

Hace un año, comencé a escribir en éste recuadro por la simple razón de querer hablar con alguien. Mejor dicho, quería hablar conmigo, quería aprender a hacerlo.

Pasó un año y poco más de un mes.

Sigo aquí, sin entender como se supone que me entienda.

Caracas, 1 de marzo de 2012. Retraída.

"Estoy aquí, en psicología, observando todo y callando una vez más. Sintiéndome absurda (¿Cuantas veces repito lo mismo?).

Entre factores perceptivos y poemas de Rubén Darío ha pasado la mañana. Me sigo sintiendo absurda, incoherente, desesperada. Como siempre.

Como si de pertenecer se tratara, lo intenté, pero claramente no funcionó. Y es que, claro, no puedes intentar unirte a algo que ya funciona perfectamente, sin ti.
Sin ti, sin tus ganas de quedarte atada a la cama, sin pensar, sin sentir dolor ni piedad, solo remordimiento. Remordimiento por haberte perdido, por seguir sin ti, sin tus ganas de vivir juntos, sin atarnos, sintiendo, pensando, con alegría, o lo que sea...Pero contigo.

Fuiste una solución a mis sentidos. Mi llave maestra, el escapista perfecto.

Bah, se acaba la hora, mientras intento calmar mis impulsos escribiendo aquí, como si no importara nada lo que me rodea. Pero no. Me importa y mucho. Más de lo que debería, hasta llegar al punto de lastimarme, herirme, destrozarme por completo...¡¿Pero que digo!? No es cierto, estoy bien. Ésto solo se pasa, se vive y se esconde, libre de cretinos y curiosos, sin más jueces que tu conciencia inquisitoria. Bueno, mucho más que inquisitoria...Carcome.

Se fue el profesor, como un simple objeto curioso y obstinado de éstos asuntos sin sentido, donde alguna piensa en aquel que le prometió amor eterno y hoy hace lo mismo con su mejor amiga, y otra, feliz por sus logros, se regodea en su dicha banal. Cuán mentirosos podemos llegar a ser ¿no? En fin, situaciones ilícitas, besos prohibidos, caricias inoportunas que ni conoces, pues ya te da lo mismo pensar en un "sin ti" que acostumbra a llegar mucho más temprano que tarde".

No estaba ausente, solo retraída.