domingo, 16 de diciembre de 2012

A pesar de seguir esperando, me cansé y cerré la libreta. Crucé las páginas sin tomarle importancia a los sentimientos y seguí, sin dar una última vista. Sin llorar, sin mentirme, sin sufrir.
Jamás pensé que sonreír, cargando las derrotas, sería tan satisfactorio.
Paso las canciones, dejo las cartas, recojo las fotos y limpio el piso de memorias, de batallas perdidas. ¿Acaso importa? No lo sé, pero la satisfacción es casi tan grande como la calma que produce deshacerse de las cargas, sin borrar las cicatrices.
Recoger los trozos y caminar con dignidad, mostrar las heridas pasadas y sonreír, como si la vida no fuera más que  una utopía.
Y seguir, hasta que el tiempo se detenga para ti y sepas qué, en definitiva, ya no hay nada más que vivir.

martes, 4 de diciembre de 2012

127.

Es normal, para mi, hundirme cuando cierro los ojos y recuerdo abrazos coartados, ahora ya vacíos, cargados de momentos que no vuelven. Nada vuelve, porque nada queda.

Me da miedo cerrar los ojos y dejar de percibirte. Te vas desdibujando, como un viejo boceto corroído por el tiempo, sin ningún tipo de contemplaciones con el grafito y la soledad de las hojas de papel.

Saqué mis cuentas, sumé palabras y resté hojas fraccionadas, listas para ser lanzadas a la basura y comprendí qué, luego de 126 cartas, mi matemática se unió con la nostalgia y no me permitió seguir con la contabilidad.

Hace más de dos noches que te puse al tanto de todo y ya no hay nada que decir, ni pensar; sonreír a la nada ya no es divertido y, considerar un encuentro, no cabe dentro de lo qué, las personas normales, llaman posibilidades.

Quizás, tú tampoco serías capaz de comprender mis motivos, las pasiones que me mueven, las lágrimas que pierdo. Ya no espero porque te amo, te amo porque te espero; porque después de dos años buscando el cielo, siete meses no son la excepción.
Alquimista, soñadora, idealista, arquitecta de sonrisas...Si deseas que te mienta, ya no más.

Siete meses más para lograr lo que por ti empecé, para comprender con amargo conformismo qué, tu sonrisa, no estará más que en mi mente. Tus aplausos serán un eco en mis sentidos y, mis abrazos, se perderán de ti y tus ganas de cargarme, llevándome lejos del concreto, justo donde me impulsaste a volar.
Si la teoría del alma dividida en dos cuerpo, es cierta, yo se que la mía esta a salvo, solo por saber que la compartí contigo. Ahora que la tuya está lejos, sigo sintiéndola cerca.


jueves, 29 de noviembre de 2012

"...Un encuentro sin chocar y sin exasperarse"

                      29/11/2012.
Me cansé de escribir como si de negar tu existencia se tratara. Me estás leyendo, no finjas más.
Hoy, me dio la gana de admitir lo mucho qué, desde siempre, me has gustado.
Me estoy riendo, estoy llorando, volando, lo que sea, por ti. ¡Que tonto! Esta cursilería que solo soy capaz de escribirte en un estado de ebriedad emocional. 

Déjame, tonto. 

¿Será que nos escondemos y huimos por un rato? Hablamos de Bukowski, si te place, o mejor aún ¡Hablamos de nada!  Aunque, según él, "Si un escritor abandona la creación, está muerto". y yo, no quiero morir sin decir que escribo, aunque carezca de talento y esta retahíla no llegue a nada. 

Ni un montón de buenas hipótesis cambiarían la realidad de la situación. La tierra gira, el sol existe y nosotros somos simples peones en un tablero inexistente y ficticio. ¿Para que etiquetarlo? De nada sirve jugar un juego que todos juegan, sin conocimiento. Salte del tablero y busca tu propio reino. Luego, si quieres, jugamos a derrotar al rey. 

Yo quiero quererte como Benedetti, cuando tu boca sepa gritar rebeldía.

"Y en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos".

Yo quiero quererte y desvelarme, rendirme ante el sueño solo cuando sepa que puedo descansar sin que te vayas. Tras la puerta, podría esperar.
Quizás, juntos entender el simbolismo épico del Ulises de Joyce. Y, si no lo entendemos, lo leemos de nuevo. 
¿Para que tener una vida juntos si no la vamos a perder en lo efímero, lo volátil, nada de cotidianidades? ¿Para qué vivir una vida llena de rutinas inconclusas y sentimientos de remordimiento? Yo solo quiero escaparme y vivir del viento, de ser posible.

Ya tendremos tiempo para sentarnos y ver un buen partido de fútbol. Que conste que, de hacerlo, sería solo para recompensarte por las largas lecturas, esperando que comprendas mi necesidad de leer los 100 libros del siglo de le monde (Cosa que empecé sin ti, y me disculpo...Bah, mentira. No me disculpo, me encanta hacerlo a escondidas). 

¿Y si te digo que quiero pasar mi vida entre la literatura y tú, me creerías? Kafka, Huxley, Orwell, Proust, Buzzati, Fitzgerald, Tolkien, Borges, Bradbury, Lorca...Y poemas, hasta que tu oído se canse de escucharlos.

Sabrás de Pavese, lo prometo.

Lo siento, soy incapaz de separar lo que me gusta, sobre todo cuando se trata de ti. 
Leo y estás allí, en cada personaje, idealizado, perfecto como siempre y como nunca, incoherente, absurdo, soñador, hilarante. 

Tú.

Seré como Buzzati para ti; una mezcla, irreverente, entre planos y dibujos, racionalidad, química y ciencias, hasta encontrarte de nuevo y saber que mi naturaleza es otra, enfrentada a un laberinto incomprensible, donde solo se escribir para no olvidar que la rutina es un tedio en el cual no quiero estancarme. Y escribiré, hasta que no tenga nada que contarme a mi misma, en estas largas horas en las que perder mi tiempo, es ganarte. 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Mezzo secolo e un ricordo.

Abre la puerta, camina unos cuantos pasos, ahogado, como quién no quiere llegar y afrontar lo que está allí, esperando por él. Y no hay nada. Nadie espera por él.

Coloca todo el peso de una vida en la mesa y se sienta. Medita. Uno, dos, tres minutos. Abre los ojos y sigue allí, como al principio, como siempre: solo. 

Una taza de café y el aroma inunda la habitación. Lo aspira y lo deleita, como se disfrutan los placeres efímeros de la vida.

Una gota resbala por la taza y, como un pequeño torrente de tristeza se resbala, cual sus lágrimas, por su mentón. Tantas preguntas y solo una taza de café, incapaz de responder a dicha interpelación. La curiosidad lo inunda y hace que sucumba ante la adicción dañina de recordar momentos felices, cuando la nostalgia le corta, cual cuchillo, parte de su alma. 

Vivió como quien vive una aventura de verano, tras momentos de éxtasis absoluto, saboreando minuto tras minuto la vida que deseó, como si cada placer pudiera ser capaz de llenar el vacío en el que se ha convertido hoy, después del tiempo de rigor.

Se ató a una filosofía personalista, subsistente, autónoma y cayó, pensando que "no sentir" era una bandera adecuada para caminar por los senderos que se le presentaban. Y si, le funcionó, a corto plazo.

Se casó sin sentir que cada fibra de su cuerpo la deseaba, sin sentir el calor de sus abrazos como algo más que un cuerpo y su atracción, por ley gravitatoria. Se casó, atándose a alguien que podía proporcionarle las sensaciones básicas que necesitaba. Un robot. Se casó, sin saber que allí, tras sus muros, existían miles de posibilidades, teorías, hipótesis, momentos, personas, lugares; el tiempo mismo, incapaz de detenerle los impulsos. ¡Se casó, creyendo que sería incapaz de ignorarlo en un futuro! 

No hirió, ni fue herido. No supo amar, ni fue amado. No sintió, como el que siente cada segundo, calándole hasta los huesos, sabiendo que existe, que vive. 

Bendita sea la insuficiencia del que ama sin heridas, argumentando tras mentiras que si son capaces de vivir. 

Y allí durmió, hallándose conocedor de todas las pérdidas que conscientemente propició, lamentándose de haber desperdiciado tanto, en fingir ser capaz de ocultar su naturaleza. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

viernes, 9 de noviembre de 2012

Retórica y dialéctica.

Un suplicio que comenzaba donde la alegría de aquél, su momentáneo estado de celos, rozaba con lo absurdo.
Se tejió una mortaja y decidió enterrarse en vida, dándole una solución errada a un problema delimitado, con sus errores y justas tildes, sobre todo adjetivo descriptivo utilizado, como necesidad, en sus oraciones. La incógnita no estaba en la pregunta, sino en el desafío qué, alguien tan idealista, encontraba en la realidad.

¡Pero cuanta gallardía! Un simple cobarde más, entrelazado en otra mentira heroica. 

Fuiste sondeado hasta lo más profundo de tu peroración , pero no convenciste a los presentes. Un cardenal más para la larga lista que hace eco en tu piel, sutil, parda, mestiza; yendo en contra de toda lógica, puesto que en ti, las palabras, cuestionan no solo tu conciencia; sino qué, además, esclavizan a tu piel. 

¿Para qué decidir vivir en un patíbulo? Sal de allí, olvida la vindicta fallida. ¿Recuerdas a Zenón de Citio? Retoma ese estoicismo del periodo helenístico y conviértelo en tu bandera, de ser necesario. No quiero ser yo, de nuevo, quien te hable durante horas de filosofía, para que termines aburrido en un rincón, ahogándote en tus penas y recordando besos que no diste, por simples arquetipos. 

Olvida los terrenos fragosos por los que andaste y camina hacia los vastos, lejos de cualquier turba existencial que pueda hacer cuestionarte tus motivos. Ni un piquete de soldados podrían cambiar tu opinión, si fundamentas tus pilares en ella. ¡Nada de proscritos! Se tú, justo allí, donde el sol no quiera verte, donde el viento cese, donde las colinas fallen...Se tú, donde el pérfido espere, donde el enemigo aguarde. 

Y si te tildan de faccioso, por defender tus ideales, sabrás que lo estás haciendo bien. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Para qué tantos besos? Si, al fin y al cabo, no sabes amar.

Un momento, para recordar que existes;
sin ataduras.

Dos recuerdos, sumados a una cuenta inagotable.

Tres minutos, como aquél día, para volar;
como si pudiera olvidarse.

Cuatro tiempos, para tocar la melodía que tanto disfrutaste; cada compás,
aprendiendo de tus silencios.

Olvida la estructura y las formalidades para escribir tantos deseos inútiles;
hazme caso. Déjate llevar.

Cinco vidas, insuficientes para estas inmensas ganas de sonreír;
contra todo y nada más.

Seis caricias sin malicia, con conciencia del placer y lo inevitable de las palabras entre tanta hilaridad.
Tú, vida; y yo, un aditivo más.

Siete días, para amar lo que olvidaste ayer y lo que querrás mañana. Hoy ¡Sin tiempo! pero ama.

Ocho, por si hacen falta 24 horas más, un suspiro; o, quizás, volar.

Nueve espacios; cosmos y estrellas fugaces. Deseos, ilusiones, anhelos, esperanzas o nada; pero junto al viento mismo, sin limitaciones.

Un diez desconocido, para que inventes todo cuanto crees imposible de alcanzar, poseer, vivir, anhelar; donde seas solo tú y tus pretensiones, sin un "no puedes" capaz de detenerte el paso. Corre, sin escuchar razones de imposibles; sin más.

Once y nada menos que tú, contra ti y tus paradigmas, miedos y errores. Tú, soñando en cada paso, junto a miles de remembranzas.

Doce.
Descanso de ti,  luego de ofrecerte la seguridad necesaria para que surjas del mismo lugar en donde quedamos, pero...
Ve al título y recuerda. ¿Quién sino yo, una vez más?

domingo, 28 de octubre de 2012

Il prend ma main et jamais ne me permets d'aller.

Un día, por azares del destino, nos topamos en una feria. Un intercambio gradual de abrazos, entre desconocidos.
Contadas palabras entre risas, un mundo irreal y fantasioso de superhéroes, ángeles  demonios y un poco más de la ciencia ficción. Me caíste bien y quiero creer que para ti, el sentimiento fue el mismo.
¿Recuerdas aquella noche, contando historias, anécdotas, salidas? De parte en parte, entregando recuerdos para compartirlos y caminar de la mano.
No se como explicarte esto sin caer en retóricas, pero tus ojos tienen ese brillo que se consigue solo en ciertos momentos específicos de la vida. Cuando cae el sol y el viento baja, la oscuridad se abre paso y allí estás tú, con tus grandes ojos verdes, detrás de un libro, indagando sobre tantas historias fascinantes que consiguen dejarte atadas a ellas, colgando de un hilo, lejos del mundo real, de todo problema, sin perturbaciones.
Admito mi incapacidad de querer con restricciones y tú, como buena confidente, lo sabes muy bien. Me dejo llevar por una corriente que no razona y caigo, por simples errores. Me he equivocado mil y un veces, quise sin deber hacerlo, amé con más corazón que motivos y fallé, como siempre, una vez más. 
Sabes todo cuanto ha pasado por mi mente y me disculpo, por hacerte cómplice de un desastre que no mereces.
Jamás creí qué, aquella noche, serías tú quien me consolara durante horas, en tus brazos, mientras lloraba como una chiquilla. Que estúpida fui, no hace falta recordarlo.
Hoy, te escribí porque recordé tus aspiraciones, tus sonrisas, tus abrazos, aquella compañía incondicional, tantos momentos donde el mundo no significaba nada para nuestras locuras...Y hoy, ya no más. No estoy, no estás. Nos perdimos. 
Lamento ser yo quien deba darle nombre a los errores de momentos, pero alguien debe llevarse el trabajo sucio ¿No?
Allí están, tus ojos esmeralda, en una linda foto. Un gatito, quizás. Sonrío. Quizás tenga la posibilidad de abrazarte una vez más, como en los viejos tiempos. 

viernes, 26 de octubre de 2012

Jaula de cristal.

¿Por qué armar una casa artificial para un ave que solo quiere ser libre? Cientos de lugares para visitar, si lo deseaba.

¿Por qué obligarlo a doblegarse ante un destino cruel, privándolo de lo único que importa? Su amor propio, sus alas sin cortes, sin justificaciones para sus deseos, aspiraciones.

Aquella ave, termina siendo una deformación de su concepto, un cambio en su definición. Olvida volar, sentir el viento en sus alas; altas cumbres, pequeñas cornisas. Se transformó en un ser coartado, cohibido, triste y esclavo de un destino que no merece. Egoísmo y caprichos injustificados, que otros quieren tildar de "amor". Un amor enfermo e imposible, puesto que amar implica libertad entre tú y aquél ave que quiere emanciparse, lleno de osadía y ganas de descubrir; No un camino lleno de baches, errores tapados con promesas y una casa artificial, donde le mantienes cautivo, en una condena unilateral y sin derecho a respirar, una vez más, el aíre bajo su propio albedrío.

jueves, 25 de octubre de 2012

anima, vita e tutto ciò.

Comprendes el vacío cuando lo tocas con cada nervio de tu cuerpo, con cada fibra de tu mente; cuando de sentimientos se va tratando.
Si tan solo entendieras qué, detrás de cada pensamiento, hay una neurona trabajando, para darle vida. Más allá de ti, el mundo es una caja inmensa que aspiras conocer, respirar, palpar, vivir; una vía para el cáos o la bondad, la felicidad o mera desdicha, un paso o el estanque. La vida y la muerte, espectadoras silentes de una lucha de ideales entre tú; el que eres y el que fuiste, el que serás; el qué, en el pasado, decidió sentir más que un simple respiro, una simple existencia. Tú, queriendo más de un universo que no entiendes, que no razonas, y sin embargo, sigues atado a él, para conseguir respuestas qué, probablemente, nunca encuentres.
Entonces, te dispones a observar una vez más, abriendo despacio tus ojos, cual puerta de tu alma, en silencio, sin victorias, y te encuentras con la realidad. No hay nada, solo una ausencia de ti.

lunes, 22 de octubre de 2012

Acuerdo.

Sonreíste, porque me viste suspirar por lo bajo, mientras disimulaba el hecho de estar mirándote de reojo, como de pequeños.

Me has visto escribir, desde siempre, cuando era menos complicado conjugar verbos afectivos y nombrar aquellas cosquillas que me hiciste sentir, en aquél momento. Estoy dispuesta a conquistarte de a poquito, por lo bajo, con caricias momentáneas qué, quizás, ni siquiera sientas, porque jamás me atrevería a que esto se escapara de simples letras. No, nunca.

Te beso, cada vez que te escribo. Y, como si de la inexistencia del resto del mundo se tratara, te lo digo aquí, sin pena.

Fabricaré, de ser necesario, una noche bajo las estrellas, solo para ti. Una cama de sonrisas, donde convertir tu piel en una almohada, tus besos en una sábana y nuestras ganas, para vivir. Después de tanto, al despertar, se que seguirás soñando con un mundo nuevo de sonrisas, donde caminemos bajo el mismo cielo,   compartiendo metas, de vez en cuando. Quiero pedirte disculpas, desde ahora, por ser esa brisa de libertad que no se encierra, bajo ningún motivo, en ningún momento. Tendrás que lidiar con mis impulsos, mis escapes, mis perdidas por un día o dos. No te preocupes, siempre estaré pensando en ti, aunque tenga una naturaleza tan volátil. Lo prometo. También se que deberé aprender a soportar ciertas conductas, aquellas miradas, manejar las palabras para evitar una discusión, pero ¡Es que a veces son necesarias! por el simple hecho de verte molestar y poder calmarte con una dosis de amor, mucho más grande que tu rabia.
Te escribo y aún no te encuentro, lo sé. Pero, ¿Qué importa? Se que estarás allí, tarde o temprano. Si aceptas venir, te dejo parte de mi en cada beso, anexando una sonrisa cada vez que la requieras. Ya sabes, de común acuerdo. Firma si te complace. De ser lo contrario, avísame y acordamos nuevas condiciones; ya sabes, para querernos.

lunes, 15 de octubre de 2012

18.262 días y otras tantas miles de noches.

Un vaso de whisky acabado por la histeria, el calor, la falta de hielo. Unas manos agrietadas por el tiempo, las malas jugadas, los viejos recuerdos. Tantas veces recorrieron aquel mismo cuerpo, para memorizarlo cual cartógrafo, dueño de cada rincón inhóspito y exuberante de su anatomía. Ahora, esas manos exploradoras, solo viven de añoranzas. Sus dedos, cargados de pequeñas y finas arrugas siguen imaginando aquel firmamento; aquella firmeza qué, solo ella, podía poseer. 

Hasta el tiempo mismo está cansado de pasar. 

Mucho antes de saberla suya, la idealizó. La hizo parte de un circo de beldades, de un mundo maravilloso. Miles de motivos para amarla y otros tantos para darle vuelo a la imaginación y a los momentos, vividos y por vivir, sin tan siquiera declararle todo lo que pasaba por su mente ¿Y por qué no? También su corazón. 

No se como continuar, porque lo más extraño y complicado del amor es colocarle parámetros, cargarlo de definiciones, adjudicarle un sentido. 
No quiero ser yo quién, en un arrebato de nostalgia, trate de darle un título a esto, tan abstracto y emotivo, como lo es el amor, la vida misma, tus caricias, los recuerdos. 

Y el tiempo, como nunca antes, se detuvo.

El whisky pasó como su vida, entre sorbos de arrebato y calma; amor y desaciertos. Jamás pudo volver a tenerla como en aquel entonces, cuando "amarla" era tan sencillo como deletrear tan ensordecedora palabra. Jamás pudo volver a reposar en su firmamento, pues poco a poco, pasó a ser parte de ese hielo que se esfuma entre el alcohol y cada charla. Jamás pudo abrazarse a sus motivos para continuar en esta lucha constante, en este infierno de pasiones.

Dejó su vaso, siguió sus sueños y decidió reposar junto a ella, con un "Quizás..." en los labios. Para ella, por tantas cosas por decir, momentos por vivir, caricias por entregar. Y allí se quedó, sin nada más que el desconcierto. 

domingo, 7 de octubre de 2012

Para un país que no descansa, ni aunque el tiempo venga en contra.


Hoy, la Venezuela que conozco, está llorando.

Te hablo a ti, que despierta todos los días en plena madrugada, para trabajar y estudiar, luchando por algo más que el conformismo. A ti, que sabes lo que significa vivir de un sueldo mínimo con niveles de inflación que rayan en lo absurdo. A ti, que estás cansado de vivir en una burbuja de odio, mediocridad y una fachada de inclusión.

Antes que nada, me hago totalmente responsable de mis palabras, mis pensamientos.

Por otro lado, hay una Venezuela que vive en una realidad alterna. ¿Como es posible ignorar el proceso de decadencia en el que nos sumimos? Es una realidad latente ¿Como no pueden verlo?
Yo hablo por todas esas madres de la patria que tienen que ver morir a sus hijos, esposos, sobrinos, ahijados, a causa de una delincuencia imparable, en cada barrio de nuestro país.
¿Que hay del hombre, aquel padre de familia que lucha por darle un futuro a sus hijos y ni siquiera puede llegar a fin de mes?
El socialismo se define como un sistema de organización social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la progresiva desaparición de las clases sociales"
Pero, ¿Es eso lo que conocemos como socialismo en nuestro país? Aquí se excluye a cualquier otra persona que vaya en contra de la tendencia. ¿Es eso inclusión?
Ya estoy cansada de debatir con argumentos que la gente pisotea, pues ven al presidente como un mesías. ¿Por qué idolatrar a un político? Es su trabajo dar vivienda a cada venezolano, no es un regalo. Es su trabajo velar por el país y claramente, en 14 años de gestión, no ha logrado el cometido como debería. Y no, no le estoy quitando méritos, pero luego de 3 periodos presidenciales, nuestro país se hunde cada día más, en un pozo que no ve salida.

No se ustedes, pero yo me comprometo a seguir luchando por mi país, cada día, cada hora. ¡Nadie va a silenciar a un pueblo que pide cambio!

Una vez, Simón Bolívar dijo: "Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción" y creo que esta frase no necesita mayor explicación.
Aquí necesitamos una revolución de pensamiento, de ideas, de cultura ¡No de armas!
No dejemos que un discurso de odio separe nuestros ideales. Venezuela merece algo mejor y para lograrlo, más que un nuevo presidente, necesitamos un cambio, una vía para aprender más de la historia del país y decidir que queremos hacer con él. Basta de hablar de un pasado que no aporta nada a nuestro presente. Ni 4ta República ni este estanque al que llaman "revolución", aquí necesitamos un futuro que aporte ideas y nos saque del tercer mundo. Señores, somos un país rico en petróleo y podemos sembrarlo de ideas, movilizarlo con una economía que beneficie a cada uno de los venezolanos. Un pueblo que está cansado de morir en hospitales por falta de insumos, mientras se regalan recursos en el extranjero. Un pueblo que está cansado de vivir en una ideología que no aporta lo necesario para nuestro país. Un pueblo que grita y lucha sin necesidad de llegar a a violencia.
Venezuela, te hablo a ti. Abre los ojos. A ti, que no pudiste votar en estas elecciones, y te quedaste pensando en como ayudar a tu patria. A ti, que podrás votar en el 2019 y decirle al pueblo todo lo que callas. A ti, que viajaste, sin importar las barreras, para darle vida a tu país. A ti, que no vas a sentirte derrotado.

Justificar muertes bajo el concepto de una "revolución" es de cobardes.
Como dijo, Georges Bernanos,un gran letrado francés al que admiro mucho: "El primer signo de corrupción en una sociedad que todavía está viva es "el fin justifica los medios".

Aquí no hay un color político, no hay división, no hay un discurso excluyente. Sin violencia, sin odio. Aquí hay un pueblo que vive y que siente, sabiendo que hoy, nada se ha perdido. Un pueblo que despertará el día de mañana aún con más ganas de luchar y echar pa' lante, con la misma jocosidad que nos caracteriza. Un pueblo que esperará paciente y no se dejará amedrentar...

Un pueblo que ama a su patria, sin restricciones.

viernes, 5 de octubre de 2012

Ayer, llegué a este rincón de mis recuerdos. Aún sigo intentando encontrar una justificación para mis actos, mi partida; pero solo hay una razón y es mi incapacidad para seguir viviendo de migajas de sonrisas, mentiras justificadas para el bienestar de un 3ero y la ausencia de intuición o sentido común, para alejarme de tanta muerte hacia mi misma, estando a tu lado.
Me dispuse a darle un alto a la fatiga que me causa la sumisión de un pasado impuesto, por capricho de un destino febril y esperanzado en un "tu y yo"; y es que en este caso la etimología del amor se equivocó, pues ya no somos solo dos en este enredo, aunque no estoy segura si algún día realmente lo fuimos o fue una simple suposición que adopté, para evitarme tantos lamentos qué, hoy en día, me acompañan. Son ellos, están aquí, susurrando a través del eco callado, todas esas palabras que no dijimos, para salvarnos de una despedida definitiva capaz de destrozarnos más, mucho más, de lo que fueron capaces las mentiras.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Si me buscas, prometo no dejarme encontrar.

De vez en cuando pienso en la libertad como algo más que una euforia momentánea. Y no, no me refiero a una "libertad" sin responsabilidades, casi rayando en el libertinaje. Estoy aquí, observando la libertad que creía inalcanzable, justo aquí, rozando mi mano.
Anoche pude caminar bajo la luna, sin temores, sin ataduras, sin finales, solo esperar pacientemente el momento oportuno para dar un paso en frío, sobre el asfalto, sonriéndole al viento y a él, de ser posible. Si de morir feliz se trataba, ese era el lugar adecuado para alzar las manos, dejar el peso de una vida atrás y continuar hacia algo más que un simple futuro, algo más complejo e irracional.
Luche tanto por ser amada y olvidé amar, dejando así parte del único sentimiento que realmente necesitaba, pero ahora, no lucho por ninguna de las dos, pues lo considero un ente externo, por más absurdo e imposible que pueda sonar.
Me siento libre para amar en cuanto me plazca, pero aquí, mientras leo a Murakami y me aferro a lo solitario de esta noche; se que debo irme y dejar todo atrás, pisándome los pasos y cortando las mentiras, aferrándome al hecho de vivir sin ataduras, por más irónico que suene, dejándome seducir por la vida misma  y sus vueltas consecuentes.


miércoles, 29 de agosto de 2012

De memorias ajenas, para seguir.

Hace cuatro meses, creía que podías regresar, que tu "adiós" era producto de un mal momento guiado por la cólera y esperé como quien no espera nada, haciéndome de la vista gorda a tus evidentes despedidas, manteniendo mis esperanzas sobre un sentimiento que estaba allí, a la vista de todos.
Me llamaba Paula, pero luego de perderte, quise olvidar hasta mi nombre, para no tener que recordar tu voz al enunciarlo...Paula, mi amor, mi princesa, mi cielo...Paula, mi vida, mis ganas de besarte...Paula, te amo, cásate conmigo...Paula, quédate. 
Ahora estás aquí, escribiendo junto a mi tantos recuerdos. Me estoy torturando o simplemente mantengo a salvo la memoria, no se diferirlo, no ahora. Recorro tu piel como lo hice miles de veces antes, sin percatarme que realmente no estás allí, que imagino todo y estás tan lejos como antes, cuando te fuiste. Un beso en el cine, una caricia entre las cálidas olas del atlántico, esas que ahora, gracias a los recuerdos, se desfiguraron y me cortan con una quietud glacial. 
Junto el valor necesario para plantarme frente a ti, mirarte a los ojos y no derretirme en una despedida fortuita, sin poder robarte el sentido de la pertenencia en un beso...Y no cualquier beso, si no aquellos que simplemente sabían a libertad, agua fresca y, de vez en cuando, silencios. 
Se que tú, tanto como yo, te sientes confidente de una falta grave. Dos tontos jugando a perdonarse los errores del otro, para sobrellevar esta carga tan pesada que nos tocó cargar cuando nos separamos, sin saber a ciencia cierta como se dividen los recuerdos, pues el divorcio de noviecitos, no conoce de esos casos. Pensé, en mi ignorancia, que llevaba la carga más pesada, al saber que tú, el irrevocable amor de mi vida, salía con una muchacha rubia, hermosa y con cara de ángel...¡Vaya, pero que antagonía de mi persona! Y ahora veo que tú, tanto como yo, sufriste la suerte de cancelar todo compromiso (si es que existió), para unirte una vez más a este infierno de soltería que ambos compartimos, en silencio, desde polos opuestos. 
Me creí en la disposición de comerme el mundo, de pisotear a cualquiera capaz de hacerme daño y seguir con mi vida, como si nada pasó en ella...Pero olvídalo, fue imposible, pues jamás pude alejar de mi ese instinto de benevolencia que me plantaron aquél día, cuando nací. 
Trazaste un camino paralelo, una trocha inevitable en una vida compartida, y yo, como por obra del destino, hice lo mismo sin tan siquiera proponérmelo. Conocí a alguien que me volteo el mundo en cuestión de tres días y no me preguntes como, porque ni yo misma lo comprendo. Fue mayor el temor al desengaño, que las ganas de intentarlo, por segunda vez, junto a alguien que ofrecía la felicidad que nos negamos.

Me paré de la cama solo para darle un salto a la vida y volver a renacer de nuevo, para leerte sin lágrimas en los ojos, disfrutando de los recuerdos y las dudas, los "te amo" a media voz y las disculpas jamás pronunciadas, por tener la incapacidad de ponerle nombre al descontento que algún día me invadió. ¡Entra en mi vida! te lo permito, una y otra vez, eso si, ven como un recuerdo silencioso, sin dolor ni reproches, con la vida a plenitud, para seguir caminando paralelamente en este universo que nos separó por capricho o condescendencia, pues podíamos terminar amándonos, a los 90 años de edad, con tanta locura capaz de voltear el planisferio, u odiándonos por ser tan explosivos y vivaces al mismo tiempo. 

Te amo, aunque no existas ahora como la carne que complementaba mis sentidos, conteniendo aquel espíritu capaz de colocarme de cabeza. Hasta pronto o hasta nunca, pero siempre hasta aquí, donde te quedarás por siempre, en mi memoria. 

lunes, 20 de agosto de 2012

Sentarme en tus piernas, una vez más, mientras suspiro y me aferro a ti, guardando todos los aromas que aún mantengo de mi infancia, como tu perfume; sin dejar de lado aquellos sonidos, como el de las llaves contra la puerta, aquellos pasos contra el polvo y tu respiración agitada, luego de cargarme y dejarme en un lugar seguro, como lo hiciste durante 11 años, cuando niña.
Tus piernas se hacen tan frágiles y me desplomo en el piso, como un peso viejo e inutilizable, sin motivación alguna para seguir. No importa, comprendo ciertas imposibilidades, como esta, donde solo eres alcanzable a través de fotos viejas.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Todo se te vuelve un suspiro, cuando de vivir se trata. Y no, no me refiero a las personas que ni siquiera se dan cuenta que están allí, respirando, como aquellas que simplemente gozan de una interminable sonrisa, sin intervalos, sin un alto. Luego, un respiro que puede significarlo todo, pues ¿Quien puede decir que no es el último? Es imposible conocer la respuesta a una pregunta tan compleja y tan sencilla a la vez.
Ahora, después de suspirar tres veces y seguir contando, puedo decir que estoy viviendo, un segundo más, justo aquí, sin pensar en lo prolongado, más si en lo disparatado, de vivir.

lunes, 13 de agosto de 2012

Congruente e insensato.

Un mosaico de fotos en el piso, para recordarte un segundo más; aunque el tiempo pase junto al polvo, causando estragos, de esos que tú, como un ente consolador, pretendía evitar a toda costa, luchando contra la absurda suficiencia del destino. 
Hojas para escribirte los recuerdos que dejaste, la partida que perdiste, los daños que causaste y tus ganas de repararlos, con una conciencia intacta y certera, como aquella que pretendías que yo, siendo un desastre, pudiera poseer.
Me dejaste en el medio de quien tu querías que fuera y de la que simplemente soy, causando un vacío emocional imposible de llenar, hasta que aprenda a tolerarme los defectos que día a día supiste mostrarme, haciendo qué, como una película, se proyectara día a día en mi mente; Y créeme, no te culpo, pues de no haberte seguido el pensamiento, no podría estar pensando en recibir una última oportunidad de parte de nadie, pasa saciar la culpa que no tengo y que tu causaste. 
No se como decir "Te quiero" sin sentirlo en cada fibra de mi piel, así que mucho menos puedo ahora dejar escapar un "Te amo", sin sentir tantos recuerdos acumulados en un vacío en blanco, justo aquí, en mi pecho. 
Quisiera saber de lingüística, para  poder estructurar esta hecatombe que llaman líneas, sin dejar nunca de lado la gramática, la única capaz de distinguir las formas correctas de la incorrecta, no como tú, y tu manera de proceder; y si de pragmática se tratara, pudiera quizás aprender a comprender el enunciado de tus mentiras, tu tono perfecto y congruente para darle un matiz perfecto a los errores. 
Para tu alegría, no se nada de tan maravilloso mundo; Y para mi, siendo sincera, me alegro en parte de no conocerle, pues si de buscarle significados se tratara, podría describirte por completo, haciendo las pausas indicadas, sin vacilaciones, sin más sobresaltos que tu aliento mismo, dando vida y muerte a mis recuerdos, como un ser ambiguo y suficiente, capaz de "amar" y de mentir con la misma facilidad que un día, desconocí. 

Conformidades.

Se llamaba Lorena, un nombre tan común como su fisionomía. Castaño, su cabello, haciendo juego con dos ojos oscuros y hermosos, aunque tan poco profundos como sus pensamientos.
Él, por otra parte, un hombre incapaz de proponerse metas concisas, recogiendo lo que pudiera ser desechado por otros, cazando siempre un corazón incauto y sin mayores aspiraciones que la de un físico atrapador.
¿Para qué hablar del destino? Sus ganas de pertenecer a alguien eran mayores que el hecho de como conseguirle.
Así va toda la historia, un cuento corto y sin más sentido que el descaro.

lunes, 6 de agosto de 2012

Entrepueblos, tu sueño.

Hay momentos qué, aunque sean cortos, dejan una huella imborrable, como esa estela que dejaste aquí, con tu paso.
Nos acompañaste como pudiste, ayudando a quien necesitara tu ayuda, siempre con esa sonrisa incapaz de borrarse cuando alguien, justo allí, la necesitaba.
La semana pasada, estuve contigo. Aparecimos allí, en tu casa, como muchos fines de semana atrás, desde que volviste a donde comenzaste a vivir tu sueño: Caracas. Me senté a tu lado, a hablar sobre nada, con un reproche entre los labios por todas esas oportunidades para vernos y siempre un "pero..." de por medio.
Recuerdo muy bien que te reíste de mi, cuando comencé con el clásico "Tío, estoy molesta..." y luego, olvidé hasta el hilo de la conversación, porque me perdí en tu felicidad y simplemente observamos, como tanto me dijiste que te gustaba, tu lampara de lava.
Te pedí trabajo mil y un veces, de toda manera posible y me lo negaste, pero me dijiste que apreciabas mi intento por hacerlo...¡Fue un corte! pero aquí estoy, recordando eso y me rió mucho, aunque no lo puedas ver.
Me contaste mil y un veces como llegaste a Caracas, saliendo desde Caripe con el dinero que reuniste de vender las polvorosas a "real", ¿Recuerdas? No te rendiste y gracias a ti, muchas personas hoy disfrutan de gratos recuerdos, lo sé.
Me siento a pensar en todo y automáticamente me siento un tanto vacía, sola, incompleta...Las fracciones de memorias son inclementes cuando se proponen serlo.
Mérida, tu ciudad que aunque no fue tu cuna, te dio todo para comenzar ¿No es así? Se cuanto la extrañaste al dejarla y con ella, tus dos logros mayores, el fruto de tu esfuerzo...Entrepueblos, donde nació todo esa magia que preferiste decirle "cocina", como si con una palabra tan sencilla y terrenal, pudiera ser descrita toda el arte que creabas.
¡Te jactabas de ser la única persona que hacía que yo comiera queso! Y si, lo fuiste y lo seguirás siendo, porque nadie podrá lograr jamás todo lo que tú, en ese ámbito, lograbas conmigo.
¿Recuerdas cuando te empeñaste en hacerme una "reunión" para mis 15's? Ahora lo pienso y siento que el tiempo te detuvo un poco más, para que te quedaras conmigo.
Un 31 de Diciembre juntos, hace un año, con sonrisas e historias de viejas anécdotas, incluyendo todas tus peripecias para lograr ser quien eras: ¡Un héroe! Pues todo el que te escuchaba, lo admitiera o no, se motivaba a luchar por sus sueños, sin importar los descabellados que fueran.
Me quedaron tantas cosas por decirte y eso es algo que no puedo perdonarme, pues si hubiese actuado antes, quizás estarías hoy conmigo, en tu cocina, haciendo cualquier cosa para que no estuviera flaca, como me dijiste.
No se como explicarte todo, como empezar a contarte, como seguirte los pasos, haciendo que todo el mundo siga conociendo de ti. Tu arte fue tu carta de presentación y tu buen trato, para con todos, el motivo de sonrisas de todas las personas que se sentaban a tu mesa.
Gracias, por habernos acompañado este año, a pesar de todo, viviendo pequeños momentos que quedaron aquí, con nosotros. Justo ahorita, miro hacia la pared y veo los dos cuadros que encontré ¿Recuedas? - "Si los consigues, son tuyos", así me dijiste.
Ahora, conseguí mucho más de lo que buscaba, como recuerdos que queman y videos donde haces lo que amabas, lo que vivías con gusto y con una dedicación increíble.
Gracias, por hacer que las sonrisas y esa vivacidad que tenías siempre, todos los días, queden aquí, con nosotros...
Tío, no te quiero decir que estamos bien, porque estaría mintiendo y tú, justo ahora debes estar con tus hermanos a los que tanto amabas, quizás riéndote con mi papá...¡Quizás cocinando! ¿Por qué no? Sigues siendo tú, el mismo que ayer nos abandonó con una prisa innecesaria que jamás comprenderé.
Ayer terminé de comprender que la vida es injusta, pues se lleva a personas que ningún mal hacen, ¿No es así?
Las últimas palabras que me dijiste siguen retumbando en mi cabeza y las guardo, para nunca olvidarlas, junto a todas tus risas e ideas.
Tío Johnny, gracias simplemente por darme una razón más para recordar que aunque aquí me quede sola, ustedes siempre estarán cuidándome.

viernes, 3 de agosto de 2012

De caída.

Pasar la mañana entre recuerdos y aún así dar gracias, porque existen esos retazos de nostalgia para continuar con un camino bifurcado y tan extenso como lo es la vida misma.
Paso entre ti y tus añoranzas, tu manera de ver el mundo; así, tan fatalista. Ahora estoy aquí, solo para darme cuenta de esta utopía. Tu fatalismo ahora forma parte de estas, mis líneas.
¡No temas! Ya no existen los reproches, pues aquí, desde mi muerte, veo el tiempo correr despacio, como nunca antes, cuando la respiración aún hacía eco en mi pecho y el corazón intentaba latir con un esfuerzo infinito qué, guiado por la fatiga, cedió.
Nada más, quisiera que comprendieras la diferencia de un cariño regalado e inoportuno, a bajo costo de sinceridad, simplemente cargado de deseos y caricias, casi fortuito, y la indiferencia de quien un día te amo con una paciencia irrevocable, sublime y arrebatada de locura, de sonrisas, ganas de subirte al cielo y mirarte infinitamente, para perderse en lo profundo de tu alma y terminar, como siempre, en tu cuerpo. Ahora, como siempre, no desees detenerte cuando aún tienes tanto que ofrecerle al mundo que abandoné, ese que tú tanto amas y aún, a pesar de todo, te espera.

lunes, 30 de julio de 2012

Para cuidarte aunque falte, quedo.

Se lo que se siente sentirse nada, o peor aún, una completa basura. Quieres hacer tantas cosas, que el tiempo se te vuelve aire, mientras se escapa de tus manos, dejando todo a medio hacer. Se que puedes llegar a sentir que tus esfuerzos son en vano, un completo y absoluto fraude en el que tú, como único culpable, apareces enjuiciado por la conciencia, esa que tanto te atormenta.
¡Y así me siento, tal como tú! Pero, quizás no sea tan real como lo planteamos. Allí hay una falta de parte y parte, de un todo dividido a la mitad, para resguardar las cargas sin hacerlas tan difícil de cargar para ti o para mi, como siempre desde que llegué a tu vida, hace más de 15 años.
Créeme, odio saber que todos mis intentos por lograr ser alguien más allá de ti, salen fraudulentos ¿Y como hago? Simplemente lo sigo intentando, quizás por orgullosa o por no tener otra cuestión en que invertir mi malgastado tiempo, desde tu punto de vista.
Si, antes de que te detengas en seco y dejes de leer, se que me dirás lo de siempre, mi karma habitual, mi infinito desastre...Mi cuarto, mi vida, mi desorden a diario; yo. Pero aquí estoy, intentando hacer cosas que se escapan de mis manos y mis capacidades qué, por más que me cueste admitirlo, son cortas.
Por cierto, no te prometo mejorar, porque de nada me serviría plantearte semejante idiotez, sabiendo de lo que soy o no capaz...Me conozco y tú sabes aún más de mi, lo sé. Estoy aquí, simplemente para decirte que acabo de lavar el plato donde comí, y qué, justo ahora, te miro desde mi cuarto.
¡Ojalá me atreviera a cruzar hasta la sala para decirte esta estupidez! Pero no me atrevo, ni lo haré.
Quisiera tan solo ser capaz de construirte una cama de sonrisas, para que al acostarte no tuvieras ningún remordimiento capaz de quitarte el sueño en un instante, pero no soy capaz, por eso simplemente te escribo lo que tanto me ha costado decirte siempre...
...Te amo.

sábado, 28 de julio de 2012

6 segundos.

Déjame decirte que no necesito saber que estás allí para sentirte, hacerte volar con solo mirarte desde lejos, lo sé. Una pequeña adicción sin sentido aparente, pero está allí y se convierte en un vicio que se sublima cada vez que dejo de verte. No quiero venir con una charla sobre el psicoanálisis, pues solo quiero hablarte sobre el arte, las ciencias y la filosofía que tanto me encanta cuando se trata de ti, como receptor.
¡Quiero hacer de ti un pensamiento más! Una razón para darle vuelta a toda esta locura y colocarte en un lugar donde el viento pueda hacer que sientas algo más que simples motivos irracionales...¡Siente la distancia y el temor! Ve como tu vida pasa y te detienes tú, como un espectador más, a observarla, paso a paso, reviviendo lo que quieras y alejando el resto ¡Tú decides! Pero, si lo deseas, podré acompañarte a dejarlo todo y comenzar de nuevo.

Eres esa persona indescriptible.

Creí poder escribirte y encontrar los adjetivos adecuados, pero luego pensé en tu mente tan desastrosa y tan brillante...Concreta, realista y al mismo tiempo soñadora ¿Y sabes qué? Llegué a la conclusión de que cualquier descripción mas allá de esta, es improbable, ¡Imposible! No eres más que un todo, lleno de nada, por más absurdo y abstracto que pueda sonar...
¡Estás aquí! Eres tangible y real, soñador, impulsivo...¿Que más puedo decir? No hace falta describir algo que simplemente puedes observar, vivir, sentir, sonreírle y seguir caminando hacia cualquier lugar, sin rumbo fijo.
Nunca antes alguien había seguido mis pasos con tanta facilidad. Aunque te invitara a compartir la idea más alocada de este mundo, irías; lo demostraste.
¡Ah! Acaba de llegarme uno de tus alocados mensajes...Si, hay una boda. Si, yo también estoy sonriendo.

¡Si, estás demente!

lunes, 23 de julio de 2012

Ser feliz es tener siempre una razón para hacer las cosas bien, para despertarse y sonreír, para evadir la realidad y escaparse a un concierto, hacer planes sobre la marcha, sonreír hasta que acabe el día, sin motivos, porque así lo quisiste. Ser feliz es saber que no lo eres y seguir intentándolo, hasta que haces un resumen y comprendes que siempre estuviste allí y eras más que suficiente.

jueves, 19 de julio de 2012

Evocaciones.

Todo este proceso de regresión a un punto que creía olvidado no hace más que producirme un vacío en el estómago, como un camino sin atajos.
Sitios que solía recorrer día a día, junto a efímeras vidas que ya no están en mi misma sintonía, pues ahora caminan junto a otros seres.
Dejé que mi infancia me invadiera de nuevo, cruzando aquella esquina una vez más, como lo hice cientos de veces caminando hacia el colegio, donde mi primer nombre tenía personalidad propia, una especie de vida artificial y perfecta, donde sonreír era obligatorio, para encajar en ese pequeño mundo de vanidades qué, hoy en día, es una completa burla.
Miré las mismas fachadas, con colores curtidos por el tiempo y la melancolía. Aún no se si mis recuerdos son reales, ya que creía ver esas amplias casas coloniales, decoradas con hermosos colores vivos; Si, toda una irrealidad. Ahora, mis ojos perciben el polvo, como una constante, sobre aquello tan magnifico que algún día pensé que era perfecto.

Me siento un habitante de un pueblo irreal, en mis evocaciones, pero ahora, esto no es más que el pueblo de Ortiz.

Si cambié para comprender que mi mente era tan reducida a paradigmas de magnificación y aprovechamiento de todo cuanto podía tomar, quizás pueda aceptarlo, pero me convertí en un opuesto extremo, incapaz de imaginar un poco más, de crear esas iniciativas que movían expectativas, cuando era niña.
Volveré a buscar las mismas calles, para transitarlas una y otra vez, hasta que encuentre a la persona que dejé allí, en ellas. De no encontrarla sabré, por descarte, de la incapacidad que poseo ahora para vivir tan solo de recuerdos.


miércoles, 18 de julio de 2012

.

Me enamoré de esas caricias al despertar de un largo sueño, tras páginas llenas de historias maravillosas, esas mismas que un día leí con el corazón flechado y hoy en día solo me hacen recapacitar.
Me enamoré de esos besos largos y sin sentido, de esos enredos amorosos, típico cuento del chico malo que se enamora de la chica buena, como siempre. 
Me enamoré de tantas hipótesis y teorías, esquelas y epístolas. 
Me enamoré de la subordinación y el infinito, junto a Kafka. 
Me enamoré de Márquez y Allende, de sus historias de revoluciones y haciendas, de personas con tiempo y espacio propio, adueñándose de todo cuanto soy capaz de sentir.
Me enamoré de tantos artistas de verdad, esos que son capaces de inventarse mundos completos y aún así sentirlos como propios; y más aún, haciendo que el lector se vuelva parte de él, como por arte de magia.
Si, ¡Me enamoré! Y no me importa lo que puedan pensar. Yo quiero seguir viviendo de esto, consumiendo letras, respirando rimas, leyendo a Benedetti antes de dormir, soñando con la Rayuela de Cortázar, viviendo los silencios de Neruda, el eclipse de Perdomo, las golpes y caída que inspiraron a Vallejo, mientras viajo con Skármeta.
No necesito viajar para estar lejos de todo este mundo absurdo y banal, sin mayor afecto hacia lo intangible y perfecto de soñar con algo mejor, haciendo énfasis en los párrafos y pausas en los momentos perfectos y apacibles.
Si, me enamoré de lo irreal y lo fantástico, lo imposible, lo que vino y lo que está por venir, lo que mis ojos perciben, lo que mi mente asimila, lo que leo cada noche antes de acostarme, en el metro, al caminar o en cualquier segundo del día en el que quiera ser capaz de imaginar y seguir viviendo junto a esto que tanto amo. 

martes, 17 de julio de 2012

Una sobrecarga de un sentimiento que ya no importa, que simplemente se esconde en algún lugar inalcanzable para mi, incapaz de encontrarlo en esta u otra vida.

sábado, 14 de julio de 2012

Porque simplemente, no pude decírtelo con una mirada.

Te vi de nuevo, como cada día de ésta semana y la que pasó, dejando huellas tras cada sonrisa callada, como tú.

Te vi de nuevo, para apreciarte un poco más que antes. Yo, algo más impetuosa de lo normal, contigo allí, siempre soportándome.

Escuchas cada una de mis largas conversaciones, primero sobre aquel pasado que aún no logro bloquear de mi precipitada mente, de trigonometría, nociones básicas y un poco más; de lo que sea, pero contigo allí, riéndote cuando la ocasión lo amerita y diciendo el tan oportuno "Betania, silencio", ese que me hace rabiar.

Puedo ser la lectora consumista, la apasionada por el arte, la escritura, matemáticas confusas, química y sus fórmulas, la que calla cuando siente que se consume en las palabras, la que ama ser un poco volátil y directa,  corriendo junto a ti, buscando cada detalle sin respuesta, cada duda sin sentido...Allí estoy yo, siendo yo, sin  experimentar ningún complejo perceptible para ti, aunque sienta que no puedo creerte del todo cuando me miras fijamente y sueltas esas palabras que se aglomeran en mi mente, ofuscando cualquier capacidad para pensar. "Betania, eres preciosa". ¡Y lo niego! Lo niego hasta que el tiempo se detenga, porque no hay manera de creerte. No puedes tener razón en una afirmación tan absurda, tan carente de bases ¿Y la lógica? ¿Olvidaste utilizarla? Jamás seré el estereotipo de mujer perfecta; 1.70 de curvas donde ustedes, los hombres, pierden la mirada...Pues no, aquí hay miopía y ganas de leer hasta el cansancio.

Como sea, hace meses que no entiendo como confiar con los ojos cerrados, dejándose llevar por la corriente, en este caso tú. Pero no, no puedo. Aquí, dejaron un espacio vacío, para llenarlo con la nada, sin necesidad de ampliarlo un poco más, puesto que es tan grande que ha consumido poco a poco los rincones de mi hemisferio derecho del cerebro, porque te cuento que todo eso del "corazón roto", es mentira...Sentimos aquí, en nuestra mente, justo cerca de tu razonamiento...Por eso, somos un completo caos, o por lo menos es esa mi teoría.

Pensamientos divergentes, variedad y cantidad de ideas nuevas, para seguir hablándote de mis anécdotas, bajo un árbol, como siempre.
Puedes llamarme irracional, intuitiva, ¡Caprichosa! si así lo deseas, pero jamás niegues que te escribo cada tanto, para recordarte qué, a pesar de tantas caídas y choques contra el muro, sigo estando aquí, en pie, detrás de ti.

viernes, 13 de julio de 2012

Yo, en lo personal, no creo tener la posibilidad de enamorarme de un ser, tanto como del arte.

jueves, 12 de julio de 2012

Hace tanto esperé tener un motivo más para terminar de comprender todo lo absurdo de las despedidas, para acabar por elegir el hecho de no despedirme, sino marcharme sin un simple "adiós", dejando así de lastimar cualquier tipo de corazón interesado en envolverse en mis desastres...Pero no, nunca hubo tal corazón, dejando a estas líneas sin asunto.

domingo, 8 de julio de 2012

Desde un cielo despejado.

De la brisa callada a tu morada, tras tu espalda, un respiro...Y comenzamos de nuevo, para perseguirte por cada rincón de tu laberíntico corazón.
Para amarte más de cuanto pude hacerlo ayer, por temor a la represión de sentimientos que estabas experimentando, palpando...Que perfecta eres cuando sonríes. Lo siento, debía decírtelo, porque quizás, solo así, puedas creerme cuando te lo repita.
Discúlpame si ayer te olvidé en un rincón de mis memorias, por culpa de aquel hombre que se ganó una alcoba completa dentro de mi, ocupando el lugar que siempre debió y debe pertenecer a quien eres para mi.
¿Que puedo contarte? Ahora estás aquí conmigo, o mejor dicho, dentro de mi, viviendo de experiencias y recuerdos para tolerar el paso del tiempo, la caída de la noche, el terminar de un nuevo día; leyendo y respirando el mismo aire triste y usado que convertiste en un respiro de felicidad infinita para mi, a quien no debías nada y le entregaste todo, por simple querencia.
Aún no se como llamarte. Algunos te llaman "felicidad", pero no quiero ser una más del montón y luego perderte por caer de nuevo en cualquier trampa cargada de monotonía.
Tú, un momento exuberante, una caricia ensordecedora, una hoja que cae, una página que da la vuelta y continúa con sus mismas palabras, haciendo feliz a nuevos corazones; Una vida que sigue y no se detiene, que da la vuelta para seguir soñando, una caída en picada hasta el infinito, sin remordimientos, sin pausas, sin  caídas innecesarias de sentimientos, sin ganas de esconderse, con espíritu libre, como en un principio, para mi.
Sigues siendo tú la que un día fui, la que pensé que había perdido y jamás se fue, pues incapaz de abandonarme a mi misma, me esperaste como siempre, tras de mi.

sábado, 7 de julio de 2012

Origami.

Hace tiempo, conocí a alguien por azar o simple capricho del destino. Un "Hola, ¿Como estás?" más para la lista de la cual no llevaba cuenta. Nunca lo hice.
Ahora, hay pingüinos  por doquier, donde antes había silencio para llorar y desahogar las penas que afligen al corazón, sin necesidad alguna.
Alguien que convirtió un día sábado en primavera, un campo de fútbol en una consulta psicológica para reparar corazones y buscarle formas a las lejanas nubes; Y, por si fuera poco, cambió una docena de lágrimas por sonrisas.


¿Cómo olvidas que estás pisando el fondo, la grama artificial, el piso al que nos unimos por simple temor, evitando volar? Sonriendo como tonta porque me sentía libre, corriendo los 10 meses que pasé en banca, esperando una oportunidad donde vivir sin importar un prolapso jhvhjvhjvhjvjhjh en el corazón, ¡como dices tú! Y así fue, nada importó.


Me armaste como a uno de tus origami, uniendo cada temor para convertirlos en fortaleza, leyendo cartas para reír una vez más con el alcoholismo injustificado !Que raya! Así no se puede ¿Bueno?
Debo agradecerte por reírte cada vez que lo deseaste, sin cohibirte, sin detenerte, ¡Sin siquiera pensarlo! solo lo hiciste, porque así lo sentías. Y si, soy como una niña pequeña en un centro comercial.


Antes de que pienses que estoy loca, te recuerdo que me invitaste a bailar en medio de una cancha de fútbol, luego de una tanda de penales...¡Y se acabó la pila! No importó, no importa y no importará, porque no nos cuesta nada seguir cantando al ritmo que nos ponga la vida.


Gracias, Ax.



miércoles, 27 de junio de 2012

Todo esto se trata de hacer maletas para un destino totalmente especificado, pautado desde que sentí el vacío con mis propios dedos, pero aún así, me cuesta aceptarlo.

domingo, 24 de junio de 2012

Nada peor que un compromiso vano, para subsistir.

Aún no se darle una explicación lógica a mi impulso por escribir lo que me pasa, día tras día. He llenado páginas completas, esquinas, márgenes, cuadernos viejos y nuevos, clases completas y luego nada...
Explicarme a mi misma el hecho de haber cometido tantos errores, me hizo creer que caerme estaba en mi genética, y eso es algo que aún no descarto del todo. Luego, pienso...¿Qué tanto puede importar? De no haber sido ese huracán de impulsos, malas decisiones y lágrimas, no estaría escribiendo éstas líneas qué, aunque no sirvan para un fin específico, hacen que pueda contar una historia.

La única certeza que poseo, se encuentra llena de dudas, por más irónico que pueda leerse. Llegué a pensar que la muerte no es más que esto: una simple retrospectiva.

Cada vez que pienso en tantas frases leídas, escritas en cualquier lugar, de esas que se encuentran sin tan siquiera buscarlas...Simples azares; Y luego nada...Solo ese pensamiento de no saber a donde ir, siguiendo consejos que más allá de tener alguna finalidad, están vacíos. Si, como éstas líneas.

Personas que dicen estar cansadas de vivir en el pasado, pero siguen atadas a él. Las entiendo. Y luego ustedes, tan libres y al mismo tiempo tan esclavos de emociones, simples euforias momentáneas, valiéndose de promesas que jamás podrán cumplir, pues nada saben de verdaderos sentimientos, de cicatrices en el alma.
Prefiero seguir siendo un punto dentro de mis propias memorias, antes que cualquier cosa que diga vivir, sin verdaderamente intentarlo.

Debo admitir qué, después de todo, el egoísmo tiene parte en todo este juego.
No me importa que me tilden de desalmada, puesto que de este título ya he escuchado bastante. ¿En que clase de sociedad tan hipócrita despierto cada mañana? Si de delimitar un porcentaje se tratara, estaría rondando un 75%, como mínimo.
Siguen existiendo esas personas que logran algo más, una simple sonrisa, de esas que hacen creer en una esperanza, un simple motivo. No puedo negarlo.
Me equivoqué una y otra vez a la hora de comprender quien valía de verdad la pena, pero ya esta es otra historia, una que no quiero contar.

Ya no me importa si escribir no es lo mío, si de palabras el mundo no se sostiene, si la vida es nada y la muerte sigue...No. Ahora todo es parte de un todo, de algo diferente.
La muerte pasó a estar allí, como un recuerdo silencioso

¿Por qué le tememos a morir? Ella siempre estará allí, acompañándonos cada segundo. Nunca abandona.
La culpa de ese temor sin bases sólidas, es creada por el mismo dolor, por el miedo o la misma rabia.
Ahora, me parece algo hermoso, sutil. ¿Acaso no pude ser una prolongación de la vida?
Terminé por aceptar qué, vivir bajo una droga, no es vivir.
El egoísmo, nuevamente entrando en escena, intentando mantener la vida que se escapa, que necesita irse, que ya cumplió su misión o simplemente se cansa de luchar. ¿Como obligas a alguien a sentir de nuevo, cuando lo único que siente de verdad es su dolor?
Nada peor que esto. Vivir rodeado de mentiras, engaños, tratamientos. Un tranquilo, estarás bien, y luego un no me importas, pero estaré aquí, porque me lo exigen mis principios. Inmorales.

Ahora, puedo esperar miles de cosas, pero preferí abstenerme y no esperar nada.
Aquí estaré, aunque me mire al espejo y ya no reconozca mi mirada.



viernes, 22 de junio de 2012

Páginas.

Recorriste paso a paso sus vivencias, las tomaste y las hiciste tuyas.
Lloraste cada vez que se caían. Te quedaste allí, observando cada paso, decisiones tomadas y otras dejadas  en ideas, nada más; sonrisas y lágrimas, amores y simples corazonadas.
Terminé por vivir con ellos, cada día, desde que empecé a seguirles con la mirada.
Luego, llegué a la última página, acabando así otra etapa de mi vida. Final.
No, no son solo libros. Trozos de papel plasmados con tinta.
Casi pueden latir.

jueves, 21 de junio de 2012

«...Todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada».

Otra clase de literatura, un análisis más, una lectura menos.

César Vallejo: Los Heraldos negros.

«Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! 
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, 
la resaca de todo lo sufrido 
se empozara en el alma... ¡Yo no sé! 

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras 
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. 
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; 
o los heraldos negros que nos manda la Muerte. 

Son las caídas hondas de los Cristos del alma 
de alguna fe adorable que el Destino blasfema. 
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones 
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema. 

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como 
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; 
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido 
se empoza, como charco de culpa, en la mirada. 

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! »

¿Que más puedo agregar? Escribió con tanta ímpetu, cada palabra, cada espacio, pequeña línea, juego de él, su destino.
Según se deja ver a través de sus lineas, muestra una clara vivencia de lo que es el dolor como concepto casi tangible para el autor. Golpes, caídas, desaciertos...Desatinos que da la vida y qué, para César Vallejo y sus creencias, tenían consigo un matiz religioso, una carga sobre hombros demasiado estrechos para llevar semejante peso.
 "Golpes como el odio de Dios(...)", así lo define, para ponerle palabras al "abandono" que siente por parte de la figura divina, el "hacedor" del destino.
Un golpe podría equiparar a tantos tipos de dolor en el alma, una despedida fugaz y obligada, sin un adiós sincero que valga, pues simplemente el destino o la divinidad, te los arrebata. Simples mortales atados por sentimientos, nexos que queman o duelen cuando se rompen por obligación o simple placer de la otra parte, o quizás, un tercero. "Amigos" que deciden irse por motivos errados, falsas explicaciones, enfermedades. Golpes que llevan a despedirte de ti mismo, de quién un día fuiste; te cambian, te hunden, te forjan una coraza del hielo más puro e impenetrable. Tal como dice Vallejo: "¡Yo no sé!", pues no puede saberlo, solo debe asumirlo y continuar, aunque sus líneas muestren una angustia tan certera como para que el lector, esclavo de sus emociones, pueda formar parte de ella.

"Abren zanjas oscuras en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte", y ni hablar de las cicatrices imperceptibles para el ojo crítico que quedan en su vida, tras sus pasos, sus miedos, las sombras.
En definitiva, un poema que muestra la realidad de la capacidad del ser humano para sumirse al dolor, a la angustia y a la desesperanza, provocada por el sufrimiento. "Como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada" y justo allí, en ese instante, las lagrimas son testigos y autoras de ese espacio del alma que no sabe describirse con palabras.

miércoles, 20 de junio de 2012

I ricordi, e non può vivere.


Es mucho más sencillo perder mi vista en las paredes, analizando matices, observando como el tiempo destruye todo lo que toca. La pintura se cae, se vuelve quebradiza; así, opaca y desdibujada, como nunca antes, justo ahora.
Ahora, me cuesta admitir lo difícil que ha sido intentar arrancar tantas marcas de la misma pared, con solo mirarla, deseándolo, como si mi mente pudiera mover mi voluntad, esa que se quedó estancada y no quiere buscar una manera más directa para terminar con semejantes observaciones.

Me acostumbré a marcar mi vida con fechas, haciendo eco en las horas, énfasis en los segundos, dependiendo de un punto que detenga la marcha cuando sea debido o, quizás,  logrando que avance por inercia, simple necesidad de un nosequé tardío, como siempre.

Allí está, la misma pared.
Una fotografía en un viejo colgante, tal como la niñez y sus recuerdos, junto a esa frase que un día leí y jamás pude borrar...Así, una y otra vez; y otra y otra.


«Vivi, vivi e ama quello que sei » y la repetí, casi cantándote...«Comunque tu sia, ovunque tu sia, guarda in alto verso il sole e chiudi gli occhi e non stancarti madi di sognare »...Para ti, para nosotros. En la pared ¡Nuestra pared! para que te quedaras, para que algún día la leyeras al despertar y sintieras que te hundías en ellas, viviéndolas, respirándolas...«La vita è troppo breve per non essere felici insieme» No, para ti no fue breve. Fue eterna ¡Grandiosa! como para compartirla con alguien que solo supo copiar sentimientos y grabarlos en paredes.



07:05 pm, días después, ya no sé cuantos, pues mi mente ya no quiero funcionar de la misma manera. Se resiste a controlar mis emociones. Se niega a continuar analizando más allá de lo esencial, de lo qué, suponiendo que fuera cierto, realmente importa.

Pierdo la vista en la pared, pero ahora ya no veo la nota. La tinta indeleble también sabe esconderse, lo sé.
Veo lo que quiero ver, no lo que realmente está. Memoria selectiva, o eso dijo mi profesor de psicología unas cuantas clases atrás.
Sigue allí, en la misma esquina, con su mismo blanco triste y curtido por el tiempo, por ti, por todas esas veces que te sentaste en mi cama, sin siquiera darte cuenta de ella, de la pared.
Mi pared, no tuya. Ahora no.

domingo, 17 de junio de 2012

Si el sentimiento no te cala hasta los huesos, hazme el favor y cállate. No quiero escuchar mentiras banales.

domingo, 10 de junio de 2012

Cs; 28/03/2012.
Lunes.
Por extraño que parezca, hace unos días que no me siento atada.
Fuerzas extrañas.
Es un desatino, pasa ser sincera, pero...¿Quién quiere ser sincera? Últimamente todo choca y, sin embargo, yo quiero decir toda la verdad.
Una vez más, un destinatario incierto.

jueves, 7 de junio de 2012

Ficción.

Porque un breve cuento de hadas, también puede ir sin finales felices, por lo menos para una de las dos partes.

  Los resultados fueron los esperados por él; los más dolorosos y humillantes para ella.

Lo quiso como se quiere al viento, a la flor misma, al espejo que llamamos cielo. Así, libre pero de ella, del mundo. Eso sí, nadie lo quería como ella, con tantos adjetivos para describirle la mirada, la ternura y su piel, esa que algún día supo cuidar, llenándola de calificativos.
  
En sus sueños lo recorría con una paciencia infinita, prolongada hasta cautivar a su pupila con su cara, su cuerpo; claro. Fue su sueño de verano, otoño, invierno y su eterna primavera. Justo así, olvidando todo orden natural, incluyendo las fechas o estaciones.

  Su meta.

Lo amó con paciencia, ternura y satisfacción. Con poderío; nada de pretéritos y rodeado de posesivos. Mío, no de otra.

Ahora, no entiende como el amor no pudo guardar sus ilusiones, sus sentidos, su sonrisa, su carácter; pues solo supo perderlo donde no había nadie que pudiera admirarlo así, con cada detalle perfecto y delicioso para sus sentidos.

Fue todo, pues será de otra.
Otra que pueda satisfacer la lujuria precisa.
Otra que no sabrá despertarlo rodeado de silencios y caricias.
Otra qué, quizás, pueda declamarle su amor en versos, pero aquí sigue ella, sabiendo que ninguna otra podrá siquiera intentar el hablar con sus silencios, pelear en sus batallas, llevarle al cielo sin derecho a devolución de sentimientos ni razón. Ella, quién sabrá seguir queriéndole, aunque deba repartir nuevamente su fraccionado corazón.


De complejos, nada. Solo tú.

No quiero que me sigan persiguiendo los recuerdos.
Ella habla, solo escucho...Complejos, imaginarios y falta de racionales.
Números complejos y yo sigo pensando en ti.
De negativos, nada. Solo tu recién conocido humor.
Huellas bajo luz ultravioleta. Si, de mis miedos fuiste testigo y en algunos casos autor.
No quiero un imaginario puro, pues con la suma de los reales me bastaste.
Fuiste mi propiedad, mi opuesto perfecto, el negativo palpable y al mismo tiempo tan infinito.
En éste caso, la asociativa no funcionó.
Fuiste mi 3i , mi julio, pero el neutro solo supo dejarnos en cero, amor.

viernes, 18 de mayo de 2012

domingo, 6 de mayo de 2012


   Cuando Laura se despertó de su inquieto sueño se encontró en la cama, convertida en un gato. Asustada y desequilibrada se inspeccionó rápidamente por primera vez, y lo primero que notó fueron sus bigotes, largos, blancos, casi trasparentes. Su cola también larga y se mecía con un vaivén ansioso. ¿Qué había pasado?

 Siente una sensación de vértigo que pega contra su estómago. Miedo. Esa insistente punzada por su pecho no le hacia analizar bien. Desesperación.

Bajó de la cama con un ágil movimiento hasta el piso, estaba frío, congelaba. Es allí cuando se empieza a dar cuenta de  los detalles de su nueva forma. Tenía el pelo corto, pegado a su piel, era de color gris, sus orejas se movían al captar  hasta  el mínimo  movimiento de su entorno; eran por lo visto bastante sensibles.

Más calmada, al darse cuenta de que por lo menos no era un gato raro y deforme decidió salir de su cuarto a paso ágil, ligero, y en forma sigilosa hacia la cocina. Sentía ruidos. Su capacidad auditiva, tal vez, era mas desarrollada de cómo la tenía antes o quizá era que su miedo aumentaba con el hecho de recordar que nadie más vivía con ella. Su cocina lucía como siempre, aunque mucho más grande y amplia de cómo la recordaba. La luz que se filtraba por la ventana, cerca del fregadero era tenue, débil.
Con otro salto de esos que definen la gracia propia de un felino, se encarama sobre el muro de la ventana. Las calles dejan un rastro húmedo característico de esos días. Los ruidos provienen de la calle, de la gente al pasar.

Reflexionando a fondo su situación, se da cuenta de que tal vez está atrapada en uno de esos sueños que no tienen casi ningún significado. “Claro, en un gato… Bueno, gata.” Es lo menos que se pudo haber imaginado. Siempre ha admirados a los felinos. El instinto se apodera del cuerpo y hace cosas sin pensar. “El instinto animal es sorprendente” pensaba.

 A pesar de que aparentaba ser un animal casero, sabia que ellos eran crueles cuando se trataba de instinto. Jugar con su caza hasta el infarto, que por no ser habitual, los hace de alguna forma aterradores y asesinos.

Su forma arisca de ser, siempre le había atraído de ellos. El “te toco, pero tu no a mi” le daba gracia. Tal vez ella era un poco de esa forma y le fue acertado en esta especie de sueño tratar de pensar en sus acciones habituales. Entonces pensó “¿Me bastará con  acostarme frente a la ventana a ver si otro sueño me vuelve a mi forma humana?”

Cuento breve, escrito por Laura Martí (@Lau_MartiB) , una gran amiga. 
Lo publico con su autorización, debido a que me encantó la narrativa, la explicación de la fascinación que sentía por los felinos, por su sueño, su pequeño mundo recién encontrado. 

Mi eterna guerra contra el sentido común.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Horacio Quiroga ¿Acaso necesita presentación?

Una vida marcada por la tragedia, el asesinato importuno y accidental, el suicidio justificado por el dolor mucho más espiritual que físico, quizás. Pero, sin poder negarlo, un clásico genio de la escritura modernista.

Escribió utilizando como base una relación vida-muerte inquebrantable, precisa, eficaz, certera...Perfecta. Basada en simplicidades que se convertían poco a poco en un asunto mayor, de cuidado, con la capacidad de ser narrado con una parsimonia increíble, cargados de horror, de rasgos temibles, que hoy le ganan un puesto en el salón de la fama de muchos lectores apasionados.
Comparado muchas veces con el gran maestro y excelente (excelentísimo, diría yo) escritor Edgar Allan Poe, se posiciona como un gran exponente de los relatos breves.

Ya, dejando a un lado toda esa introducción básica, debo decir (desde el punto de vista subjetivo, personal, mío) qué, éste fabuloso escritor tiene bien merecido un lugar inalterable en la biblioteca de bolsillo que todos deberíamos tener. Repito: TODOS.

Un genio que vivió y murió, desafortunadamente, como uno de sus trágicos y terroríficos cuentos, pero qué, aún así, nos dejó un legado increíble en la literatura latinoamericana. 

Por cierto, aquí pueden leer parte de su obra http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/quiroga/hq.htm

martes, 24 de abril de 2012

No es que no quiera estudiar física. No, no es eso. El problema está en el hecho de tener que estudiar lanzamientos, fórmulas, despejes, velocidades reales, desplazamientos, tiempos absurdos, de vuelo, de nada, cuando solo me importa cerrar los ojos y calcular la longitud de tu sonrisa, la velocidad de tu voz, de tus tiempos, tus miradas.
De todo lo que tú, pequeño absurdo, significas en mi vida.

Bah, necesito una dosis de realidad.

lunes, 23 de abril de 2012

¿Ésto de tropezarse con la misma piedra tendrá un límite o es un número indeterminado?

Alto nivel de sentimentalismo. Por favor, abstenerse.

Ese instante perfecto en el cual puedes demostrar que tú, ese pequeño desastre, también puedes subirte a un escenario, poner lo mejor de ti y llegar lejos. Muy lejos.
Bueno, nada, éstas son unas simples líneas de agradecimiento a esas personas que hoy estuvieron a mi lado, apoyándome, sonriéndome, tomando mi mano, haciéndome sentir un poco más viva...Si, aunque suene exagerado.
Gracias, amigas, porque sin ustedes, jamás habría comprendido el verdadero significado de éste concurso, que mucho más allá de demostrar la belleza física que podamos poseer, nos abre los ojos del entendimiento, del alma, de nuestro espíritu.
Aparte de todo ésto, quiero agradecer a una persona que estuvo mirándome todo el tiempo, sonriendo divertido, quizás hasta con cierta pena y una gran emoción. Caminó conmigo, tomó mi mano y me empujó aún y cuando me comían los nervios. Gracias, papá.
A mi mamá, por soportar mis rabietas nerviosas, mis quejas y a mi, como desastre. No importa. Por cierto, mamá,  a ti que me estás stalkeando, te amo.
A Dios, por no tildarme de insistente, desconfiada y loca. Bueno, Él nunca lo haría, pero sería compresible que lo intentara.

¡Ah si! Por cierto, ustedes completan mi mundo.

sábado, 21 de abril de 2012

Adverbio de duda.

Quizás algún día acepte toda ésta locura social, llena de parámetros, mediocridad y falta de principios.
Quizás deje de pensar que las cosas eternas duran un segundo nada más.
Quizás, deje de utilizar tanto éste adverbio.
Quizás, solo quizás.
Cada vez que escucho hablando a alguien sobre "Tres metros sobre el cielo", callo y presto atención a sus palabras, las saboreo, las digiero y luego me queda un amargo sabor.
¿Por qué cuesta tanto entender que no es otra simple historia de amor?
Quizás soy una desalmada que simplemente piensa que un final feliz es fácil de escribir, de exponer, de llevarlo al mundo y decirle "vive, dura. Ustedes pueden". Aunque, puede que simplemente sea realista.

"I o E te tre metri sopra il cielo", así reza el título de éste libro qué, a pesar de tener tanta fama en su adaptación al cine español, no muchas personas lo conocen. 
Y si, tiene su versión en el cine italiano, también. 
Como decía, éste libro de Federico Moccia, llegó a mis manos gracias a un torrent (Bendita tecnología) y quemé mis retinas leyéndolo, una, dos, tres, siete horas. Un día, otro, listo. Acabado. Me encantó, por lo realista, por lo vivido, por la narración tan detallista de cada escena, cada respiro, cada aroma, un movimiento de cabello, aquella sonrisa. La vida en 390 páginas, detallada a cada paso, un segundo, quizás dos.
Si, fue bueno.
La chica buena que se "enamora" del chico malo, el clásico cliché que tanto odio, pero debo admitir que aquí fue diferente y es a donde quería llegar.
Desde mi punto de vista, ella no se enamora de él y ésto cambia todo. Esa relación enfermiza donde no se puede aceptar al otro tal y como es, porque intentamos y pretendemos a toda costa que esa persona sea capaz de cambiar todo lo que ha sido hasta entonces por acatarse a caprichos que quizás, en un momento, quiso complacer.
Exactamente eso, ser ese juguete que alguien más quiso poseer, disfrutar, vivir y luego desechar, porque no pudo funcionar más allá, simplemente porque no podía vivir una vida que no le correspondía.
Con ésto no quiero decir que no lo quiso. Se trata de detenerse cinco minutos y pensar en la diferencia entre querer, amar y sentir una leve obsesión hacia aquello que nos prohíben.

Es básico y duele.

Un libro más, la misma historia, mismos personajes. "Ho voglia di te". Todos quejándose de que ambos protagonistas (los ya nombrados) no quedan juntos, dejan de amarse, se separan. Se acabó. Fin. ¿Por qué somos tan egoístas? o peor aún ¿Por qué no podemos aceptar que la vida sigue? No es fácil, pero no es válido atarse a ilusiones de momentos.
Él se enamora de alguien que es capaz de aceptarlo y amarlo por quien es, por lo que hace, por lo que vive.
Ella se casa con alguien por mero compromiso social, por disciplina absurda, por mediocridad, por falta de amor.

Claramente alguien anda mal en toda ésta situación y no es precisamente el que todos consideran como un desastre. Y no, no pienso que sea una clásica historia de amor.
Ésto es lo que pasa a diario: El "amor" que todos dicen sentir en contra de los prejuicios que mueven sus impulsos.

Oh si, duele. 

viernes, 20 de abril de 2012

Comienzas a tener fe en la humanidad, cuando sabes que allí, afuera, en cualquier parte de esta vastedad que llamamos mundo, alguien está leyendo a Cortázar.

"Siempre fuiste un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de ti.."

Cortázar, jamás dejarás de moverme el piso, la existencia, la conciencia y las ganas de leer hasta que consiga escribir una milésima parte de lo que una frase tuya ha sido y será.

jueves, 19 de abril de 2012

¿Cerebro o un par de piernas? Quizás un poco de ambas.

Son las 09:04 pm de un jueves que parece domingo (¿Como no parecerlo? es feriado).

Everybody at the party. Shouldn't worry if I'm there.Si, The Strokes se escapa de mis cornetas.

Estoy pensando en las burlas, las risas, los secretos dichos de oído en oído, con gracia, sin excusas.
Palabras flotando en el salón, en una calle. No, mejor, en la avenida. Casa, colegio, salón, aquel pupitre, aquella sonrisa. No, la vida.

Si, yo también quisiera correr cuando las escucho, pero prefiero quedarme y esperar. Aguantar media hora más, o quizás menos, se hace insoportable, más vale la pena saber que tus oídos permanecen sordos a semejantes burlas sin argumento, sin motivos sólidos.
¿Voy muy deprisa? Lo siento, hoy no tengo ganas de correr, mucho menos de esconderme.

Aprendí a pensar antes de poder subirme a unos tacones e intentar comerme el mundo, quizás allí está mi error o lo que yo, en lo personal, considero mi fortuna.

Se vale un mundo diferente, sin tantas críticas destructivas, sin prejuicios...Lamentablemente, ese cambio está limitado para aquellos a los que les faltan las ganas de pensar más allá de la crítica destructiva.

Como dijo Einstein:  ¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.

Eso fue todo.
"El amor es sufrido, es benigno;el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta"

1era carta del apóstol San Pablo a los corintios, específicamente el capítulo 13.

Así, estaba buscándole un significado al amor como valor moral, motivo de existencia, no como una palabra alejada de su propósito firme y original.
Luego, me encontré con ese pasaje bíblico, que mucho más que abrirme los ojos, me dio mil y un respuestas en tan solo cinco líneas perfectamente plasmadas.

Nadie jamás sabrá amar, hasta no poder comprender que el mundo necesita de ese sentimiento que todos dicen conocer hasta un punto desquiciado, absurdo, mentiroso, falso, sin argumentos. Pero allí, se resume el origen, la historia y el destino de ese camino de vida que todos deberíamos aprender a tomar.

miércoles, 18 de abril de 2012

Hace un año, comencé a escribir en éste recuadro por la simple razón de querer hablar con alguien. Mejor dicho, quería hablar conmigo, quería aprender a hacerlo.

Pasó un año y poco más de un mes.

Sigo aquí, sin entender como se supone que me entienda.

Caracas, 1 de marzo de 2012. Retraída.

"Estoy aquí, en psicología, observando todo y callando una vez más. Sintiéndome absurda (¿Cuantas veces repito lo mismo?).

Entre factores perceptivos y poemas de Rubén Darío ha pasado la mañana. Me sigo sintiendo absurda, incoherente, desesperada. Como siempre.

Como si de pertenecer se tratara, lo intenté, pero claramente no funcionó. Y es que, claro, no puedes intentar unirte a algo que ya funciona perfectamente, sin ti.
Sin ti, sin tus ganas de quedarte atada a la cama, sin pensar, sin sentir dolor ni piedad, solo remordimiento. Remordimiento por haberte perdido, por seguir sin ti, sin tus ganas de vivir juntos, sin atarnos, sintiendo, pensando, con alegría, o lo que sea...Pero contigo.

Fuiste una solución a mis sentidos. Mi llave maestra, el escapista perfecto.

Bah, se acaba la hora, mientras intento calmar mis impulsos escribiendo aquí, como si no importara nada lo que me rodea. Pero no. Me importa y mucho. Más de lo que debería, hasta llegar al punto de lastimarme, herirme, destrozarme por completo...¡¿Pero que digo!? No es cierto, estoy bien. Ésto solo se pasa, se vive y se esconde, libre de cretinos y curiosos, sin más jueces que tu conciencia inquisitoria. Bueno, mucho más que inquisitoria...Carcome.

Se fue el profesor, como un simple objeto curioso y obstinado de éstos asuntos sin sentido, donde alguna piensa en aquel que le prometió amor eterno y hoy hace lo mismo con su mejor amiga, y otra, feliz por sus logros, se regodea en su dicha banal. Cuán mentirosos podemos llegar a ser ¿no? En fin, situaciones ilícitas, besos prohibidos, caricias inoportunas que ni conoces, pues ya te da lo mismo pensar en un "sin ti" que acostumbra a llegar mucho más temprano que tarde".

No estaba ausente, solo retraída.

martes, 20 de marzo de 2012

Hace poco más de un mes, una amiga me escribió:
-Cuando te conectes, tengo que decirte algo.
Y así fue. Me envió un link que abrí por simple curiosidad, luego de leer su recomendación, para que participara en un concurso para el cual me sentía totalmente incapacitada.
Semanas después, escribí como siempre lo hago, con la única finalidad de escaparme un rato de la realidad, de los problemas, de la rutina...Y allí estaba él, como siempre, esperándome.
Le escribí como pude y al terminar de sentir como dejaba ir otro pedacito de mi, fui libre de nuevo.

Así nació esta carta.
http://www.concursocartasdeamor.com/a-los-padres/2012/a-mi-coronel-que-si-tiene-quien-le-escriba/

La envié, más por la curiosidad que por el hecho de intentarlo, lo admito.
-¡Mamá! Préstame tu cédula que necesito sacarle una copia..¡Es para una autorización!

Y aquí estoy, un día después de que un pequeño pedazo de ese corazón que había guardado bajo llave durante dos años, estaba siendo leído por ustedes...Así, sin pedir permiso, sin cautela...Simplemente lo leían, mientras estoy aquí, sintiéndome vulnerable como nunca antes.
No es fácil decir lo que se siente, expresarlo, gritarlo directo a la cara, como si de eso dependiera el hecho de seguir existiendo a tu lado. No, no es fácil, por lo menos no para mi.

Esas líneas ahora están allí, entre 40 historias más. Algunas, llenas de alegría, de risas, de sorpresa, mientras que otras sacan a flote los más profundos sentimientos que ni siquiera soy capaz de describir. 40 historias de médicos, abogados, licenciados, periodistas...Personas que sienten, que viven y sueñan cuando escriben.

Y no, no puedo ocultar mi sorpresa al saber que estoy allí, que la Maria Betania que quería dejar de sentir, de demostrar, esa que se escondía detrás de un libro cada día de su vida, está abriendo su corazón una vez más.

Por último, quiero decir lo que se supone que debía ir al comienzo, pero como cosa "rara" en mi, se me cruzaron los cables y perdí el hilo. Bueno, aquí va.

Gracias a ti, que estás leyendo ésto, por haber aguantado parte de mi historia qué, quizás, también es la tuya.
Gracias, por permitirme hablar un poco más y haberme dejado abrazar tu corazón, o tu alma.
Ya no me da pena ser esa "chamita" de la que se reían por consumirse libros como quien aspira aire, o aquella a la que acusaban de tener un corazón de piedra. 

Aquí, donde estoy, me siento orgullosa, pero no de mi, sino de ustedes, por haberme enseñado una vez más, que un amigo, un familiar, un corazón grande y espacioso, una caricia, un abrazo, un gesto, una frase de amor dicha a tiempo o tardíamente, lo pueden todo.