martes, 8 de noviembre de 2016

En ocasiones, el tedio de la semana, se convierte en el del mes y con el tiempo, termina por ser el del año. Las horas se transforman en cúmulos críticos de segundos, bombas de acción inmediata o, por el contrario, la definición pura de un espacio estático, inamovible, donde los relojes se derriten contigo y tú con ellos, buscando un escape.

1 comentario:

  1. Me gusta lo que escribes, pero no lo escrito sino el atrevimiento a escribir, eso es algo que se debe valorar tanto como escribir: la valentía

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