miércoles, 18 de abril de 2012

Caracas, 1 de marzo de 2012. Retraída.

"Estoy aquí, en psicología, observando todo y callando una vez más. Sintiéndome absurda (¿Cuantas veces repito lo mismo?).

Entre factores perceptivos y poemas de Rubén Darío ha pasado la mañana. Me sigo sintiendo absurda, incoherente, desesperada. Como siempre.

Como si de pertenecer se tratara, lo intenté, pero claramente no funcionó. Y es que, claro, no puedes intentar unirte a algo que ya funciona perfectamente, sin ti.
Sin ti, sin tus ganas de quedarte atada a la cama, sin pensar, sin sentir dolor ni piedad, solo remordimiento. Remordimiento por haberte perdido, por seguir sin ti, sin tus ganas de vivir juntos, sin atarnos, sintiendo, pensando, con alegría, o lo que sea...Pero contigo.

Fuiste una solución a mis sentidos. Mi llave maestra, el escapista perfecto.

Bah, se acaba la hora, mientras intento calmar mis impulsos escribiendo aquí, como si no importara nada lo que me rodea. Pero no. Me importa y mucho. Más de lo que debería, hasta llegar al punto de lastimarme, herirme, destrozarme por completo...¡¿Pero que digo!? No es cierto, estoy bien. Ésto solo se pasa, se vive y se esconde, libre de cretinos y curiosos, sin más jueces que tu conciencia inquisitoria. Bueno, mucho más que inquisitoria...Carcome.

Se fue el profesor, como un simple objeto curioso y obstinado de éstos asuntos sin sentido, donde alguna piensa en aquel que le prometió amor eterno y hoy hace lo mismo con su mejor amiga, y otra, feliz por sus logros, se regodea en su dicha banal. Cuán mentirosos podemos llegar a ser ¿no? En fin, situaciones ilícitas, besos prohibidos, caricias inoportunas que ni conoces, pues ya te da lo mismo pensar en un "sin ti" que acostumbra a llegar mucho más temprano que tarde".

No estaba ausente, solo retraída.

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