Jaula de cristal.

¿Por qué armar una casa artificial para un ave que solo quiere ser libre? Cientos de lugares para visitar, si lo deseaba.

¿Por qué obligarlo a doblegarse ante un destino cruel, privándolo de lo único que importa? Su amor propio, sus alas sin cortes, sin justificaciones para sus deseos, aspiraciones.

Aquella ave, termina siendo una deformación de su concepto, un cambio en su definición. Olvida volar, sentir el viento en sus alas; altas cumbres, pequeñas cornisas. Se transformó en un ser coartado, cohibido, triste y esclavo de un destino que no merece. Egoísmo y caprichos injustificados, que otros quieren tildar de "amor". Un amor enfermo e imposible, puesto que amar implica libertad entre tú y aquél ave que quiere emanciparse, lleno de osadía y ganas de descubrir; No un camino lleno de baches, errores tapados con promesas y una casa artificial, donde le mantienes cautivo, en una condena unilateral y sin derecho a respirar, una vez más, el aíre bajo su propio albedrío.

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